“Una cosa es pensar diferente y que te maten...”

“...otra que te humillen por eso.” Esta es una frase que dice la protagonista de ¡Ay Carmela!, montaje producido por el Grupo Skena de la pieza escrita por el español José Sanchis Sinisterra que se está presentando en el Teatro Trasnocho de Las Mercedes. En la pieza, Carmela y Paulino son dos actores cómicos que realizan presentaciones de pueblo en pueblo por toda España durante la guerra civil hasta que son apresados por franquistas. La trama comienza cuando Paulino está solo y se extraña de la aparición de Carmela, a quien parecer tenía tiempo sin ver, de esta manera, como en una especie de vuelta al pasado ambos realizan su presentación final frente al ejercito que los apresó, al que no apoyan y que los separará por siempre. En tono de comedia con ciertos vestigios de drama, o si se quiere comedia dramática, el argumento se desarrolla en cinco escenas, tres de ellas interrelacionadas por Paulino y Carmela en tiempo presente cuando ambos tratan de explicarse qué pasó, por qué no se han visto en mucho tiempo y hacia dónde van, mientras las otras dos refleja el pasado, el momento en que eran creadores de espectáculos y donde algo los separó. Cada escena tiene un conflicto claro, pero el autor solo presenta una serie de situaciones conectadas como hice referencia en la explicación anterior, tiene una visión crítica hacia las complicaciones que se presentan por pensar diferente y una visión de España en plena guerra civil, sin embargo el peso de acción está en el entretenimiento, lo que se observa también en el montaje. La dirección de Armando Álvarez se concentra en aprovechar la hilaridad de los personajes lograda cabalmente por los actores, aunque no propone nada novedoso en la puesta en escena. El trabajo actoral luce destacado por sobre la dirección, debido a que debe haber facilitado la misma. Tania Sarabia como Carmela y Basilio Álvarez como Paulino se presentan pertinentes, ocurrentes y ajustados en su interpretación. Sin desnivel alguno, ambos prestan su cuerpo y en especial su voz al emplear un marcado acento español en el logro de los personajes. Una música propia del país en cuestión acompaña los cambios de escena que presenta una sencilla propuesta escenográfica diseñada por Carlos Agell, donde un teatro casi destruido con cortinas rotas y luces dañadas es el reflejo de la guerra que ha rodeado el espectáculo de “Carmela y Paulino, variedades a lo fino”, junto a la correcta iluminación de Víctor Villaviencio que diferencia el presente del pasado en la vida de los protagonistas. Es importante comentar algo que no tiene que ver con el montaje en sí, el Teatro Trasnocho es un espacio que prácticamente carece de acústica, por lo que la proyección vocal se apoya con el uso de micrófonos, esto hace que exista cierta extrañeza en lo que se escucha al inicio de la representación, situación que debe corregirse en beneficio del público. De la misma manera, varios avisos informan sobre la imposibilidad de tener acceso a la sala luego de que comience la función, norma que no se cumple en casi ningún teatro de Caracas y éste no es la excepción, lo que debe tomarse en cuenta para educar al espectador, al igual que informar sobre el apagado de teléfonos celulares.
Función: 10 de Febrero de 2008.

Psicoanálisis teatral

En la Sala de Conciertos del Ateneo de Caracas se presenta nuevamente la producción del Espacio Anna Frank: La Señora Klein de Nicholas Wright, escritor sudafricano que reside en el Reino Unido. Este montaje, estrenado el año pasado, centra el desarrollo de la acción en una profunda crítica al psicoanálisis y a las consecuencias de su mal uso cuando es empleado desmedidamente. Melanie Klein es una analista exitosa que ha experimentado con sus hijos desde que eran pequeños, así que al morir su hijo le surgen dudas sobre sus prácticas, acrecentadas por su hija Melitta, también analista, que viene a demostrar que la muerte de su hermano es en realidad un suicido causado por su madre, mientras Paula, asistente de la Señora Klein, presencia las discusiones entre estas dos expertas del psicoanálisis. Wright estructura su pieza para que se desarrolle a lo largo de una noche, planteando tres conflictos que se van resolviendo entre tanto se desenvuelve la trama: en primer lugar la necesidad que tiene Melitta de que su madre se entere de sus sospechas sobre la muerte de su hermano, lo que da lugar a la exigencia de comprobar si esta muerte fue un suicidio o no. Estos conflictos se incluyen en uno mayor que es el constante enfrentamiento entre madre e hija, no solo por los problemas que han tenido en su vida sino también por el hecho de compartir las misma profesión. El montaje dirigido por Orlando Arocha se presenta bien delineado en la puesta en escena, mostrando un dinamismo acorde con el comienzo de la acción y que va poco a poco asentándose para darle más importancia al enfrentamiento principal sustentado en la pericia del manejo de los conceptos e interpretaciones psicoanalíticas que hacen la Señora Klein y su hija. De esta manera pasamos del movimiento constante y obsesivo de madre e hija al estatismo que al principio posee la asistente y que invade a las demás para crear imágenes que reflejan la realidad de las relaciones entre los tres personajes. Arocha dirige hábilmente los desplazamientos de sus actrices que se apoyan en la ornamentada ambientación invadida de libros, plantas, mesas, sillones y lámparas; una excesiva decoración justificada por acompañar a los que podrían parecer excesivos, descarados alegatos y alardes de analista de la Señora Klein, el excesivo desprecio y necesidad de venganza de Melitta o la excesiva admiración de Paula. La ambientación cobra vida gracias al correcto trabajo de iluminación hecho por Carolina Puig que solo consideró necesario destacar unas pocas situaciones de los personajes, al igual que Raquel Ríos propone un vestuario acorde a la época de la historia usando gris y negro como colores primordiales. En el trabajo actoral, Diana Volpe conduce a cabalidad su interpretación de la Señora Klein que se presenta intranquila, abrumadora primero, irónica, atroz, cruel después; secundada por la pertinencia y determinación de Catherina Cardozo como Melitta. Verónica Cortez como Paula se muestra muy controlada casi siempre hasta lograr su mejor momento cuando descubre las causas de la muerte del hijo. Quizás no fue una buena función la que presencié debido a varias imprecisiones en la articulación del texto, aunque no tengo duda de la calidad integral del montaje.
Función: 3 de Febrero de 2008.

Un regreso doble

En la sala de teatro 1 del CELARG (Casa Rómulo Gallegos) en Altamira vuelve a escena el montaje de La quinta Dayana, ganador del Premio municipal de Teatro 2007 en dramaturgia, actriz principal y actriz de reparto. Esta pieza magníficamente escrita por Elio Palencia tiene por argumento la historia de Dayana, una venezolana transgénero residente en Canadá que junto a una amiga canadiense regresa al país para visitar la casa que compró para su familia, justo antes de someterse a la operación que la convertirá por completo en mujer. Aunque la trama despierta el interés por la condición emocional y sexual de Dayana, ésta se centra más en las relaciones familiares y no en la aceptación de ella que ya parece resignación, en especial por parte de la madre, además de la imposibilidad que muchas veces los venezolanos tienen de forjarse un futuro en el país sino son capaces de dejar de lado la desidia, el oportunismo, el egoísmo y el vivir al día sin pensar en su porvenir. La familia de Dayana tendrá que terminar de pagar la quinta que ella compró para su abuela, a quien llama maíta, debido a que va a costearse la operación que ha esperado desde hace años. En la quinta viven su mamá, su hermano y otros miembros que en vez de aportar para el beneficio de todos, crean problemas y son incapaces de salir de su holgazanería, lo que ocasiona el conflicto porque ella es juzgada aun cuando ha pagado las cuotas durante quince años. El texto de Palencia va de la comedia al drama por las situaciones que se suceden entre los personajes, destacando las escenas donde se usa el verso como medio de expresión que distancia al espectador de la pieza, lo que sirve para apreciar a aquellas que siguen de manera crítica y le da sentido a la lograda propuesta coral de los otros miembros familiares. Igualmente resalta la escena de discusión entre madre e hija por la contundencia de lo que se dice y el final que quizás confirma lo que el espectador pensó que ocurriría y que cierra la obra como un triunfo del esfuerzo y la consumación de los sueños. Elaiza Gil asume a Dayana con propiedad, justeza y sin distanciarse de su proposición vocal y corporal para el personaje, lo que le llevó a adjudicarse el premio antes nombrado. Francis Romero, también galardonada, demuestra su capacidad histriónica por el compromiso, fuerza y sinceridad con las que interpreta a la mamá de Dayana. Marisol Matheus como Maíta se presenta conmovedora y Mabe Hernandez como la amiga Katherine, pertinente. Henry Soto representa a Rey y Moche, hermano y primo respectivamente, logrando diferenciar a ambos. Las correctas caracterizaciones del coro de familiares dan el toque de hilaridad al montaje. A la cabeza, el director Gerardo Blanco con una larga trayectoria en el grupo Bagazos, mueve a sus actores con habilidad y sentido en una puesta en escena que equilibra el escenario o que ubica a éstos en sitios que funcionan para que prevalezca el significado del texto teatral. Un sencilla y simbólica escenografía apoyada en el colorido vestuario permite a los actores realizar su trabajo, aunque el inicio de esta segunda temporada ha sido un poco débil en el ritmo y en el rigor del decir del texto, aspectos que seguro serán remediados durante las presentaciones.
Función: 27 de Enero de 2008.

Los caballeros también sufren por el amor

En el Teatro Escena 8 de Las Mercedes se inició la temporada teatral del 2008 con una obra que está presentándose desde finales del año pasado: Club de caballeros del argentino Rafael Bruza. La pieza teatral relata la historia de cuatro amigos que comparten la profesión de visitadores médicos, así como también su fracaso en el amor. Rodríguez, Artemio, Berlanga y “El mudo” cuentan sus decepciones amorosas y se apoyan mutuamente para sobrellevar las penas de haber sido no correspondidos o abandonados por mujeres que han estado presentes a lo largo de sus vidas. Un serie de escenas en correcta progresión dramática se van sucediendo con ciertos elementos de originalidad en la creación del argumento, como la historia imaginaria de Berlanga, el personaje llamado “El mudo”, la escena de teñida del cabello y el desenlace. El montaje dirigido por Henry Colmenares se centra en el trabajo actoral con un escenario vacío en donde cuatro sillas sirven para recrear diferentes ambientes y momentos del desarrollo de la acción. El desplazamiento de los actores y búsqueda de equilibrio escénico luce impreciso y por momentos impuesto porque no existe una intención real de ubicar a los actores en el ambiente, junto a otros que obstruyen la visión de su compañeros hacia el público, todos errores atribuibles a la dirección. Lo anterior se suma a la ambigua propuesta de iluminación que no apoya a las situaciones de los personajes. En el ámbito de la actuación destacan Salomón Adames como Rodríguez y Eduardo Belandria como “El mudo”, el primero porque usa toda su capacidad corporal, facial y vocal para componer un personaje que va de un lado a otro en sus emociones, al principio de manera intencional y luego porque no puede escapar de esos extremos; mientras el segundo tiene un personaje que lo beneficia frente al público, pero al que da sentido en su interpretación silente acompañada de gestos e interjecciones que terminan por adquirir un peso importante cuando finalmente es capaz de expresarse con el lenguaje hablado. Vito Lonardo como Berlanga demuestra su impresionante capacidad de proyección vocal y se muestra sentimental y susceptible, sin embargo muchas de las intenciones y matices lucen planos e idénticos para distintas situaciones de la pieza, aspecto que pueden subsanarse. Por su parte, Ricardo Bianchi como Artemio se presenta desnivelado frente a sus compañeros y se observa forzado a sentir cuando lo que requiere el personajes es ser real y comprometido con sus sentimientos, en vez de mostrarse rígido en su cuerpo e impostado en su tono de voz. Los cuatro personajes van vestidos con trajes grises, propuesta interesante debido a que alude a la vida de cada uno de ellos y cómo se sienten frente al amor. El momento más emocionante del espectáculo se da al final cuando los cuatro actores bailan un tango sin miedo al ridículo propio de reconocerse enamorado y que podría remontarse al origen de esta música cuando los hombres argentinos en los locales de clase baja disfrutaban de una danza propia de la masculinidad que luego adquirió carácter sensual y termino por relacionarse con parejas formadas por hombres y mujeres. Un montaje que enfrenta al teatro de temas femeninos sobre el amor.
Función: 20 de Enero de 2008.

La pasión por el teatro

El Teatro del Duende con el apoyo de la Compañía Nacional de Teatro (CNT) presentaron en la Sala Experimental del CELARG un espectáculo muy particular denominado Encuentro con Francis Rueda, en el que esta destacada actriz venezolana se pasea por su trayectoria teatral con algunos de los diversos personajes que ha interpretado. Como un ejercicio didáctico que habla del oficio del actor y la forma de asumir la creación de personajes, Rueda reflexiona sobre su profesión y va interpretado pequeños textos de ocho personajes de igual número de espectáculos de todos los que ha asumido a lo largo de su vida. El fatídico destino de Lucrecia de la obra homónima escrita por Gilberto Pinto, la prostituta Greta Garbo de Oficina Nº 1 de Miguel Otero Silva, la fuerza de Laurencia de Fuenteovejuna de Lope de Vega, la inocente picardía de Ramona de El rompimiento de Rafael Guinand, el ímpetu de Medea de la versión de las piezas del mismo nombre de Anouilh y Eurípides, la divertida canción de Clitemnestra de La cátedra del humor compuesta por Carlos Moréan, el patético y sentimental Clov de Final de partida de Beckett y la malhablada Brusca de Lo que dejó la tempestad de César Rengifo se nos aparecen por momentos en la interpretación de Rueda con su voz y cuerpo prestados a estos fantasmas que adquieren vida gracias a ella. Los escasos minutos en que se aparecen los personajes dejan al público con ganas de más, mientras la actriz vuelve a nosotros para hablar del trabajo de ser otro. Este encuentro es dirigido por Gilberto Pinto quien guía sabiamente a la actriz entre el hecho de revelarse en su profesión y de asumir diversos roles sobre el escenario. Con una puesta en escena sencilla donde un baúl en el centro al escenario, alrededor del cual se desarrolla la acción, sirve de elemento escenográfico y se convierte en mesa, silla, cama y dentro de él van apareciendo vestuarios, pelucas, zapatos que aprovecha la actriz como estímulos para concentrarse y presentarle a público los ocho personajes. Cada vestuario sugiere de lleno la manera e intención de cada personalidad que debe asumir y Francis Rueda se vale de ellos, de su capacidad interpretativa y de su experiencia en los escenarios para diferenciar cada una, descubriendo detrás de ésta la necesidad de vivir otra vidas, sentir otras emociones como ella dice y que son dos de las causas que impulsan a dedicarse a la actuación. La sencilla producción del Teatro del Duende, uno de los grupos más antiguos de la escena venezolana, cuenta con la sugestiva iluminación de David Blanco para crear los distintos ambientes de cada personaje asumido. Por otro lado la CNT ha dado su apoyo para esta pequeña temporada en reconocimiento a quien durante diez años trabajó en sus filas cuando se creó la misma. Es importante destacar que la Sala Experimental no ha sido un lugar idóneo para presentar este montaje porque se queda corta en su capacidad (aunado a la gratuidad del acceso) y porque aquellos que nos sentamos en la última fila no disfrutamos a cabalidad de todos los personajes, en especial cuando fue necesario que se empleara el piso como parte de la interpretación. La profesión de una actriz se manifestó dando vida a varios fantasmas con el propósito de ser otra.
Función: 12 de Enero de 2008.

Lo que viene y continúa (o quizás no)

Múltiples proyectos teatrales se plantean para el año que comienza, algunos se llevarán cabo, otros nacieron el año pasado y otros quedarán registrados como simples propuestas de los hacedores de teatro. En el último caso se tiene que hacer referencia a los subsidios otorgados por el Instituto de las Artes Escénicas y Musicales (IAEM) del Ministerio de la Cultura, ya que muchas veces el retraso en la entrega de los mismos o su reducción no permite a los creadores teatrales desempeñar con propiedad su trabajo. Este es un tema recurrente en toda la comunidad teatral y todavía no se han resuelto los problemas que conlleva la dependencia del sector a estos aportes estatales, como tampoco se han planteado alternativas que permitan hacer rentables los espectáculos o contar con el aporte privado que tiende a orientarse en la inclusión de gente de televisión dentro de los elencos, dejando de lado al muchas veces denominado teatro de arte con sus sólidos planteamientos estéticos. A pesar de esto, siempre las agrupaciones teatrales formulan sus proyectos.
La Compañía Nacional de Teatro (CNT) encabezada por Eduardo Gil tiene previsto producir un montaje de Días felices de Samuel Beckett que permitirá que este autor siga en la cartelera venezolana, luego que el grupo actoral 80 (GA 80) llevara a escena a finales del año pasado Final de partida, pieza que tendrá su segunda temporada a partir del 17 de Enero en la Sala Horacio Peterson. Por otro lado, la CNT planea continuar produciendo piezas de agrupaciones del interior del país a lo largo del año. Héctor Manrique, el director del GA 80, podrá finalmente estrenar con el Grupo Teatral de Caracas: Todos los hombres son mortales... y las mujeres también de Fausto Verdial en la Sala Anna Julia Rojas del Ateneo de Caracas, después que él mismo declarara a lo medios de comunicación que había sido vetado en el CELARG sino sustituía a Fabiola Colmenares en el elenco. El grupo teatral Skena estrenará ¡Ay, Carmela! del español José Sanchis Sinisterra en el Teatro Trasnocho, espacio que también albergará una nueva temporada del maravilloso montaje infantil de danza teatro La zaranda, basado en las canciones infantiles interpretadas por Morella Muñoz y producido por DRAMO. En el Espacio Plural del mismo lugar seguirá presentándose la agrupación TEATRELA con la interesante pieza La piel de Elisa. El Teatro del Contrajuego realizó el año pasado una versión de Arlequín, servidor de dos patrones de Carlo Goldoni junto al Théatre du Versant de Francia, el espectáculo llamado Arlequín Caribe tuvo una gira por varios lugares de Europa y quizás se presente este año en alguna sala caraqueña. El Centro de Directores para el Nuevo Teatro continuará con Cita a ciegas y El método Grönholm en la cartelera caraqueña, mientras su director Daniel Uribe planea llevar a escena cuatro piezas, entre las que destacan: El pez que fuma de Román Chalbaud y Equus del británico Peter Shaffer. Este año está planificada una edición más de Festival Internacional de Teatro, aunque no existe un ambiente optimista por la renuncia al subsidio del estado hecha por el Ateneo de Caracas, ente organizador del mismo. Esto es apenas el comienzo del año para el movimiento teatral venezolano.

La escena venezolana 2007 (III): Teatro infantil y otros espacios

El teatro infantil no ha dejado de estar presente en la escena venezolana. Muchos hacedores de esta práctica dedicada a los niños coinciden en que es muy importante porque formará al futuro espectador de las artes escénicas en general y puede despertar la vocación en quienes quieran dedicarse a este oficio. En el teatro Luisela Díaz se ha venido desarrollando un importante movimiento dedicado a este tipo de teatro, con montajes realizados por niños y dirigidos por José Manuel Ascensao con su grupo de teatro Colibrí: Cleopatra y el niño faraón de Víctor Hugo Gómez; además de Platero, el burro estrella y Alicia en el país de las maravillas, ambas del reconocido dramaturgo infantil Carmelo Castro, junto a la coproducción del montaje Furi Firi, empresa exitosa. Como ya comenté en entregas anteriores, el grupo Skena ha deleitado con su versión de Sueño de una noche de verano de Shakespeare. Así como Teatro Forte puso a los niños a pensar y divertirse en Ajedrez, un cuento infantil y el grupo REPICO entró de lleno en el teatro dedicado a los más pequeños con su montaje: Migajero. La fundación Ayanamsha dirigida por Dilia Waikkaran llevó a escena la pieza ¡Cuidao, Simoncito tá soñando!, cuya temática se centraba en la infancia del Libertador, escrita por el historiador recientemente fallecido Vinicio Romero Martínez. Los grupos adscritos a la Universidad Central de Venezuela: El chichón y Teatro de Títeres Cantalicio continúan con su labor en pro tanto del teatro universitario y del contacto con el público infantil. El taller de teatro Manatí prosigue su quehacer teatral con Jugando con Goya, tratando de integrar a los niños con las artes plásticas, también Lluvia: el musical infantil volvió a escena de la mano de War and Doll producciones. Una pieza que sorprendió fue María Lionza: un canto a la vida de la Compañía Experimental de Teatro Ambulante (COMETA) de Cantaura, llevándose varios premios para el teatro infantil. Por lo anterior, no se puede dejar de nombrar la organización Teatro Infantil Nacional (TIN) que todos los años premia el talento de los grupos y personas dedicadas a los espectáculos para niños, además de llevar a cabo el famoso FESTIN que como su nombre indica es un festival creado para mostrar diferentes propuestas en el área, tanto de la región capital como del interior del país. El Instituto de las Artes Escénicas y Musicales (IAEM), ente del Ministerio de la Cultura, convocó y realizó el IV Festival Internacional de Muñecos, aunque este tipo de festivales requiere más publicidad para la asistencia de público.
En otro ámbito, es necesario resaltar la importancia que ha tomado la Sala José Ignacio Cabrunas de la Fundación Cultural de la Alcaldía de Chacao, espacio en el cual se han llevado a cabo tertulias sobre la telenovela, lecturas dramatizadas de diferentes autores y representaciones como: De especies de Xiomara Moreno y Tostao dedicada a la tradición e historia del municipio. También se encuentra el Centro Cultural Chacao con presentaciones y propuestas que valoran las artes no convencionales. En el mismo municipio pero adscrito a PDVSA está el Centro del Arte La Estancia con distintas actividades culturales a lo largo del año 2007.

La escena venezolana 2007 (II): La dramaturgia

La selección dramatúrgica durante este año está ligada a los grupos que llevaron las piezas teatrales a escena. Entre muchos autores extranjeros y algunos nacionales se ha desarrollado el movimiento teatral, con un cierto interés en estos últimos y el consabido comentario dentro de la comunidad de las artes escénicas que a veces lo nuestro no posee la calidad que se espera. Esto se ve reflejado en el ciclo “Escrito aquí” organizado por el Teatro San Martín de Caracas, donde produjeron y montaron algunas obras seleccionadas de dramaturgos venezolanos con demostraciones de satisfacción por el proyecto y de decepción por lo flojo de alguna de las piezas. Este ciclo continúa el año que viene, sin que nunca se deje de lado los trabajos de su presidente Gustavo Ott que dirigió Nunca te bañes sola del canadiense Daniel McIvor y fueron montadas sus piezas: Pony o nunca te he negado una lágrima y 120 vidas x minuto. El venezolano Isaac Chocrón volvió a la escena con el montaje de La revolución hecho por el Grupo Actoral 80 y que demostró la vigencia del texto, además esta misma agrupación ha recibido elogios con el reciente montaje de Final de partida de Samuel Beckett. Asimismo, la venezolana Xiomara Moreno presentó De especies: un espectáculo muy posmoderno y articulado en la esencia de los textos escritos por ella, mientras su agrupación celebró 15 años de labor con la versión hecha por Javier Moreno de Como gustéis de Shakespeare. Este dramaturgo, considerado el más importante de todos los tiempos, nunca deja de estar presente como se observó con el montaje de Sueño de una noche de verano versionada por Basilio Álvarez, quien también estuvo a cargo de concatenar textos shakepearianos para la culminación de un taller juvenil del Grupo Skena y con su elenco estable presenta el nostálgico espectáculo La conquista del polo sur de Manfred Karge. Un teatro basado en la importancia del texto se pudo observar con los montajes de Ladrona de almas de Pavel Kohout (checo), la versión que José Simón Escalona hizo de La celestina de Fernando de Rojas (español) y Golpes a mi puerta de Juan Carlos Gene (argentino) que rompió con lo hecho por actores de televisión. El Centro de Directores para el Nuevo Teatro (CDNT) ha realizado una labor ininterrumpida con el éxito de Todo o nada en la sociedad de damas de San Joaquín de Boruy, escrita por el productor del grupo Marcos Purroy; El método gronholm del catalán Jordi Galcerán y Cita a ciegas del argentino Mario Diament. El teatro denominado ligero y comercial con su estructura simple, temática centrada en las relaciones de pareja, las angustias femeninas y elencos conformados por gente de televisión ha estado presente durante todo el año: Las tres obras incluidas en Del silencio al estallido; junto a Se te nota; La coleccionista; Locas, trasnochadas y melancólicas; Angustias de la mediana edad; Confesiones de mujeres de 30 y Las novias de Travolta, demuestra que el público gusta de estas propuestas. Es reconocida la trayectoria de Elio Palencia con el Premio municipal de Teatro por La quinta Dayana y del interior se presentó en Caracas Dos de amor de José Gabriel Nuñez, ambos venezolanos. El teatro sigue presente en nuestra cultura.

La escena venezolana 2007 (I): Los espacios

Hablar de la escena venezolana es hacer referencia en especial a la escena caraqueña, ya que Caracas es el centro y lugar más importante donde se desarrolla la actividad teatral. Los espacios donde se desarrolla ésta tienden a ser las tradicionales salas de teatro de instituciones dedicadas a la difusión cultural. El Ateneo de Caracas es considerado uno de los lugares más emblemáticos para la presentación de espectáculos de artes escénicas y para ello posee tres salas: Anna Julia Rojas, de Conciertos y Horacio Peterson; en ellas ha habido actividad todo el año. Además de estas salas, dentro de la edificación se han usado otros espacios catalogados de “no convencionales” como el uso de la barra del ateneo. Los problemas que puede presentar el Ateneo se deben a la carencia de estacionamiento, aunque se encuentren cerca el Teatro Teresa Carreño (que muchas veces parece que no tuviera vigilancia) y el Hotel Alba, problemática a la que se une el aumento de la inseguridad en las zonas aledañas y en otro ámbito, la reciente renuncia de su directiva al subsidio del Estado, lo que podría tener repercusión en cuanto a la escogencia de cierto tipo de montajes en busca del éxito económico. El Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) parece ocupar el segundo lugar en cuanto a la presentación de montajes con las Salas de Teatro 1 y 2, la Sala Experimental y el uso de su lobby como nuevo espacio para la danza y la práctica performática. Este lugar ha cobrado importancia por su ubicación, posee estacionamiento (aunque su capacidad es limitada) y por una creciente muestra de teatro ligero. Precisamente es el Trasnocho Cultural el sitio que se constituye como sitio de referencia para el teatro denominado ligero y comercial. Con su sala de teatro convencional y la reciente inauguración del Espacio Plural ha demostrado que se puede lograr una eficiente gerencia cultural, esto debido al éxito de muchas de las piezas que allí se presentan, además de presentar en los últimos dos meses espectáculos que se alejan de la temática simple sin que ello afecte la afluencia de público. En la misma tendencia se encuentra el Centro Cultural Corp Banca con sus dos espacios: el auditorio del sótano (dividido en dos partes con entradas independientes) y el área dispuesta en el pent house; aunque es inconstante en cuanto a la continuidad de la oferta teatral durante todo el año. No se puede dejar de lado el Teatro Escena 8 de Las Mercedes que ha presentado programación infantil, juvenil y de adultos a lo largo del año, lo que lo ha venido consolidando poco a poco, obteniendo un destacado éxito con una pieza presentada en un horario nocturno (11 pm) poco habitual para los espectadores. Otro lugar en crecimiento es el Teatro Luisela Díaz ubicado en el Caracas Theater Club que ha alcanzado fortalecer el teatro para niños con doble función vespertina de diversos montajes y ha optado por ofrecer teatro para público adulto en busca de ampliar su oferta. Espacios “no convencionales” para las propuestas de calle, acrobáticas y circenses se han visto por toda la ciudad recibiendo apoyo del Estado con varios festivales, sin todavía conseguir un lugar significativo, especialmente en el público.

El amor es de dos aunque pase el tiempo

Disfrutar en Caracas de piezas producidas en el interior del país es un poco difícil debido a los costos de producción, el traslado y estadía del equipo humano, aparte de lograr acceder a las muchas veces congestionada programación de una sala teatral. El Grupo “Teatro del Encuentro” logró superar estos obstáculos y desde hace algunas semanas presenta el montaje de la pieza teatral Dos de amor en la Sala de Conciertos del Ateneo de Caracas. Escrita por el Premio Nacional de Teatro José Gabriel Núñez, la obra se acerca a los conflictos y el desgate que puede sufrir un matrimonio después de 30 años de convivencia. Angélica y Ángel, los protagonistas, desnudan frente al público sus vivencias y desencuentros para recordar a los asistentes que los problemas siempre existirán, como también puede mantenerse el amor. Núñez, experimentado escritor cuyo trabajo se ha acercado mucho a la comedia, desarrolla una trama a través de varias escenas en las que uno de los personajes lleva el peso del conflicto, para que en el siguiente cuadro sea el otro el que lo desarrolle, y así sucesivamente hasta que al final el espectador podría predecir cuál va a ser la resolución final. Sin embargo el dramaturgo apela al final feliz: el amor triunfa sobre el paso del tiempo y las dificultades. Es importante destacar el inicio del montaje donde Ángel habla directamente con el público para lograr empatía y se juega con la estructura teatral donde se plantea la necesidad que una obra tenga acción. Contraria a los montajes llamados a veces “teatro ligero” que tratan de reflejar los conflictos de pareja sin mayor profundidad (de ahí su nombre), esta es una pieza cargada de referencias culturales que no deja de lado la manera de ser del venezolano y su entorno social, como se observa en muchos textos que dicen los actores. El director José Jesús González propone una puesta en escena sencilla que se basa en las interpretaciones, en la que los actores se persiguen una y otra vez cuando discuten, además de desplazarse constantemente de acuerdo a la necesidad de las situaciones dramáticas presentadas. El dispositivo escenográfico de dos taburetes altos y una mesa central, junto al vestuario realista se encargan de facilitar la labor actoral, resaltando el constante uso del color rojo, símbolo del amor, ese amor que se impone al final, lo que le da un sentido estético al aspecto visual. De igual manera, la música adereza con sabor tropical todo el montaje, por lo que se está ante un matrimonio caribeño, con el calor que se lleva en la sangre, con la viveza que se ve en escena cuando se encara la vida matrimonial. Todo lo anterior cobra sentido con la actuaciones de Ivor Muñoz y Marietta Arias. Muñoz interpreta un Ángel divertido, intenso y con gran sapiencia en el decir de las intenciones del texto. Arias se muestra indiferente, sutil y por momentos resuelta como Angélica, aunque tuvo algunos instantes de vacilación en el texto y que supo resolver sin dificultad. Ambos actores demuestran la compenetración que tienen después de llevar 5 años de temporada con este montaje, la comedia del texto cobra vida gracias a ellos, una prueba de la importancia de asistir a espectáculos teatrales del interior del país.
Función: 7 de Diciembre de 2007