La escena teatral 2011 (3): Propuestas

La propuesta más interesante en el ámbito teatral del 2011 fue el nacimiento del Festival de Teatro de Caracas. Los festivales sirven de vitrina para los grupos de todo el país y este evento albergó una gran variedad de espectáculos de Caracas y, con mayor relevancia, del interior.

Por otro lado, el Festival de Teatro de Occidente, con sede principal en Guanare, y el de Oriente, realizado en Barcelona y Puerto La Cruz, volvieron a escena pese a los inconvenientes presupuestarios que sufren cada año. La celebración de las ediciones 29 y 36, respectivamente, vuelve a demostrar el compromiso de sus organizadores de no perder estos eventos necesarios para sus regiones. Asimismo, el grupo Ciudad Puerto Teatro de Maracaibo produjo el I Encuentro de Teatro "Arribando al Puerto de Maracaibo" de carácter internacional.

De los diversos encuentros que se llevaron a cabo en la capital del país, destaco el arribo a sus primeros diez años de la Muestra Internacional de Teatro y Títeres en las comunidades de Caracas. Su trabajo por lo comunitario, sin verdadera distinción de clases y posiciones, sigue a la vanguardia gracias al esfuerzo del Instituto de investigaciones para el desarrollo del arte en Venezuela (IIAVE), su ente organizador.

En otro ámbito, la Compañía Nacional de Teatro sigue apoyando a las regiones con coproducciones que pretenden rescatar las tradiciones de las comunidades, así nacieron los trabajos: Caústica noche y Madre vieja. Además, produjeron Fecunda zona, creado a partir de Silva a la agricultura de la zona tórrida de Andrés Bello, estrenaron El coro de los desiguales en el estado Barinas y remontaron Cabaret: reinas de la noche. La creación colectiva, el taller montaje, la poesía, el canto y la danza parecen ser los nuevos objetivos de una institución que ha dejado de lado algo primordial para el teatro: el texto. La imagen es más importante que el contenido en sus espectáculos.

En el área de apoyo a las nuevas agrupaciones, el Festival Teatral de Autor, organizado por Pathmon producciones, volvió a realizarse. En esta ocasión, fueron homenajeados los dramaturgos nacionales: Javier Moreno, Elio Palencia y Paul Williams.

Por su parte, el Teatro San Martín presentó la primera edición de “Miradas: Nuevos directores a escena”. Esta muestra sirvió para descubrir el aprendizaje adquirido por un variado grupo de nuevos creadores después de un año de taller de dirección.

Por último, otro evento de importancia fue el X Encuentro de institutos de formación teatral con la Escuela Nacional de Artes Escénicas César Rengifo a la cabeza.

En espera de las propuestas de este año.

La escena teatral 2011 (2): La dramaturgia

La dramaturgia escenificada durante el 2011 fue variada. Los textos nacionales más destacados fueron: Diógenes y las camisas voladoras de Javier Vidal, presentada por MJM Producciones, y Petroleros suicidas de Ibsen Martínez (Grupo Actoral 80). Otra obra de Martínez que se montó fue Como vaya viniendo, vamos viendo.

El Grupo Actoral 80 también presentó: Baraka de María Goos, Gorda de Neil LaBute y Excusas de Joel Joan y Jordi Sánchez. Por su parte, el Teatro San Martín y Textoteatro llevaron a escena la conmovedora Lírica de Gustavo Ott. Este trabajo fue más interesante que sus propuestas: Otelo 4x4, versión de Shakespeare, y Momia en el closet, sobre la muerte de Evita. También de Ott, Repico representó Monstruos en el closet, ogros bajo la cama.

El grupo Rajatabla continuó con la Segunda Muestra de Dramaturgia Nacional dentro de la que presentaron Mi reino por un sueño de José Antonio Barrios y Agridulce de Glener Morales, aunque se irrespetó la estructura original de las piezas.

Hebu Teatro y el Teatro del Contrajuego celebraron el centenario del nacimiento de Tennessee Williams con los montajes de Un tranvía llamado deseo y de diversas piezas cortas del autor, pero su experimento más interesante fue la escenificación de una selección cuentos.

Otros experimentos dramatúrgicos importantes fueron: Hay que tirar las vacas por el barranco, a partir de un libro de Ricard Ruiz Garzón (Teatro del Contrajuego), Machete caníbal de Francisco Denis y Arved Schultze (Río Teatro Caribe) y Paria, sobre los aforismos de Azorín (La Bacante).

A la par de las nuevas tendencias, Teatro Forte escenificó Goya de Rodrigo García, censurada por la directora de Cultura Chacao, y Amén de Carlos Be. Asimismo, resalto los montajes de Vino la Reina de Karin Valecillos (Tumbarrancho teatro) y Escándalos personales, a partir de escritos de Chejov (Grupo Emergente).

Otras piezas nacionales que se exhibieron fueron: El último credo de Lali Armengol, Bolívar doméstico de Roberto Azuaje, El fantasma de Bonnie de Edgar Moreno Uribe, Dos de amor y El largo camino del Edén de José Gabriel Núñez, Implicados de Marcos Enrique Prieto, Esa espiga sembrada en Carabobo y Joaquina Sánchez de César Rengifo, La disculpa de César Rojas, El juego de Mariela Romero y La peluca del fraile de Carlos Sánchez.

Dentro de la dramaturgia extranjera se destacaron: Un informe sobre la banalidad del amor de Mario Diament, La muerte y la doncella de Ariel Dorfman, La maña de Damián Dreizik, Contra el progreso de Esteve Soler, Flores de papel y Tras una puerta cerrada de Egon Wolff.

Por último, no faltó la comedia fácil con El cavernícola, Hombre casado busca, Fuga y Toc toc.

La escena teatral 2011 (1): Los espacios

La actividad teatral concentrada en Caracas se realizó en diversos espacios. En el ámbito privado, el emblemático Trasnocho Cultural estuvo a la cabeza con sus dos salas, seguido por la variedad de locales que posee el Centro Cultural BOD Corpbanca y, en menor grado, el Teatro Premium y Teatrex. 

El Teatro Luisela Díaz cerró sus puertas debido a varias decisiones contraproducentes que tomó la junta directiva del Caracas Theater Club. Sin embargo, sus administradores no se rindieron y, ahora, manejan el Teatro Escena 8 que renovó su programación. 

Otros espacios privados son el Teatro Bar y Capital Jazz que han servido especialmente para la exhibición de stand up comedy y propuestas disímiles de siguen funcionando de público. De igual forma, hubo presentaciones en algunos salones de reconocidos hoteles capitalinos. 

Por su parte, la actividad en sitios administrados por el Estado se sigue concentrando en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos, aunque su oferta esté llena cada vez más de trabajos de mediana calidad. En cambio, el Teatro Alberto de paz y Mateos y la Casa del Artista se han vuelto inexistentes. 

También, se encuentran las tres salas de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE). Su entrada libre a los espectáculos atrae mucho público en detrimento de su vecina Sala Rajatabla. En la misma zona está el Teatro Teresa Carreño que tuvo un renacimiento gracias a la presencia de dos musicales dentro de la programación de este año. 

En correspondencia con esto, el teatro volvió al centro de Caracas. El Teatro Municipal tuvo una actividad intermitente porque se usa todavía para actos proselitistas, si bien la reinauguración del Teatro Principal y la reapertura del Teatro Nacional, después de su restauración, ampliaron la oferta para este sector de la ciudad. 

Otros sectores que se han visto beneficiados son Chacao y Petare. El primero con la Sala José Ignacio Cabrujas y, especialmente, con el estreno del Teatro Municipal de Chacao, ubicado en El Rosal, que diversificará la oferta teatral en el venidero año. En el segundo, se reabrió el Teatro César Rengifo que, además, resolvió el problema del acceso al público a esta zona popular porque facilita el traslado con autobuses desde dos centros comerciales del municipio. Esta misma estrategia debería emplearse en tres lugares de actividad discontinua durante el año: la sede del Ateneo de Caracas, el teatro de la Asociación Cultural Humboldt y la sala Río Teatro Caribe. 

Otros recintos discontinuos: Aula magna de la UCV, Altosf, Sala A-teatro, Fiec y Teatro Luis Peraza. 

Hay espacios para el teatro.

Beckett en proyecto

En diversos espacios del Ateneo de Caracas, se presentó Proyecto Beckett. Cinco directores jóvenes mostraron su visión en igual número de obras escritas por el Premio Nobel irlandés Samuel Beckett. A lo largo del recorrido, el público confronta algunos de los textos más simbólicos del autor en una propuesta que entra en los cánones del llamado teatro experimental.

El primer montaje apreciado fue Acto sin palabras, que refleja el control sobre el ser humano. La dirección de Luis Alberto Rosas hace evidente este control porque amarra al protagonista como una marioneta y coloca en escena a otro personaje, interpretado cabalmente por Fedora Freites, quien se encarga de dirigirlo con silbidos. Ambos se visten de “clown” para demostrar el ridículo en el que cae el personaje principal. La actuación de Yrwuins Escobar debe expresar mejor con el cuerpo la necesidad real de sus acciones. En definitiva, una correcta reinterpretación con algunos detalles. 

La segunda propuesta fue Aliento, dirigida por Daniel Dannery. La imaginación es puesta a prueba con las sensaciones que pueden producirse en un cuarto lleno de basura donde se oye primero una frase repetitiva, luego una escena de sexo y finalmente el llanto de un bebé. Cada espectador puede recrear la historia que desee a partir de la extrañeza que ocasiona este trabajo dirigido al inconsciente.

La tercera estación fue Monólogo, dirigido por Vladimir Vera. La joven Amanda Gómez que acompaña al público como guía coloca un video en el que las bocas de Gala Garrido y Naia Urresti nos leen, primero con desespero y luego con sensualidad, dos estados un ser humano que diserta sobre la muerte. En este trabajo se vislumbra con mayor claridad la carga simbólica de la dramaturgia del autor, aunque el desconcierto siempre está presente. 

El mejor trabajo fue Bajo el puente, con dirección de Morris Merentes. Varios pordioseros dicen poemas del autor mientras realizan acciones en un ambiente que refleja la vida del venezolano que vive en la calle. Esto se refuerza con el canto de tonadas de Simón Díaz. Las interpretaciones de Varinia Arraiz, Dayana Carmona, Mauro Costero, Jesús Javier Hernández y Christian Ponte poseen intensidad y veracidad.

Por último, la propuesta más débil fue No yo, dirigido por René Guerra. El sentido real del texto se pierde con el abuso de lo multimedia y una representación sin matices. Hay que saber reinterpretar el minimalismo que propone el autor. 

En conclusión, una vez más queda demostrado que la dramaturgia se adelanta en el tiempo. Los temas de la literatura de Beckett poseen una vigencia extraordinaria en la actualidad.

Función: 10 de Diciembre de 2011

Excusas y frustraciones

El Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (CELCIT), sede Venezuela, y el Grupo actoral 80 presentan Excusas, texto de los catalanes Joel Joan y Jordi Sánchez y dirección de Melissa Wolf. En el horario vespertino del Espacio Plural del Trasnocho Cultural, se exhibe este montaje que muestra los desencuentros de dos parejas de treintañeros.

Una pareja está formada por Jesús y Begoña. Él desea vivir de la forma libertina que demuestra su mejor amigo pero se conforma con amar a su esposa y sus trabajos esporádicos. Ella manda sobre su marido y tiene una relación extramarital que le ofrece lo que no tiene. La otra está integrada por Christian y Susana. Él lleva una vida de excesos que esconde a su novia y prefiere irse a acostar con otra que compartir con ella. Ella consiente tener un novio infiel y no quiere dejarlo aunque limite su crecimiento profesional. 

Al principio, esta combinación de situaciones tiene apariencias de teatro ligero, pero se va convirtiendo en una comedia agridulce. El nacimiento de un bebé y una separación abrupta van a evidenciar la necesidad de un cambio. Pero, cuando se vive con la excusa de que todo está bien, la frustración lleva a cometer actos irracionales.

La puesta en escena juega con el hiperrealismo. Los elementos escenográficos reflejan correctamente el apartamento donde ocurre la acción. En este espacio, el desplazamiento escénico se concatena con cada situación que se presenta, no importa que el escenario se desequilibre y las acciones se desarrollen en un solo lado, lo que se complementa con los detalles del manejo de la utilería. 

La verdad de las actuaciones se logra porque se busca naturalidad en el decir, se repiten frases como sucede cuando se habla en la vida real, se permite la equivocación, se usan expresiones venezolanas actuales y se improvisa en ciertas situaciones. En este sentido, el trasfondo del texto está muy bien manejado, sin embargo, hay que cuidar algunos excesos de la improvisación porque no aportan nada.

En las actuaciones, se destaca Jesús Cova porque integra notablemente gesto y voz para transmitir las emociones del sometido Jesús. Angélica Arteaga, como Begoña, ofrece el tono justo y con fuerza en sus intenciones. Wadih Hadaya, como Christian, mantiene una buena intensidad, si bien debe estar atento a los matices, y Ana Alicia Pérez maneja acertadamente las emociones por las que pasa Susana. 

Es importante comentar lo difícil que es la asistencia de público en este horario del Espacio Plural. Debe reforzarse la publicidad o proponer un cambio de hora porque no hay excusas para no ir a disfrutar de este montaje.

Función: 3 de Diciembre de 2011

Teatro para Caracas

Durante dos semanas se realizó el Festival de Teatro de Caracas. Organizado por el Gobierno del Distrito Capital y la Alcaldía de Caracas, el festival rescató mucho de los espacios olvidados del centro de la ciudad, además de utilizar otros ya reconocidos. Los lugares para el teatro de sala fueron el Teatro Nacional, Teatro Municipal, Teatro Principal, Teatro Cristo Rey, Sala José Félix Ribas del Teatro Teresa Carreño, Salas Juana Sujo y Doris Wells de la Casa del Artista, las tres salas de la Universidad de las Artes, la sala principal del Teatro San Martín,  Sala Rajatabla, Celarg, el Nuevo Circo y el auditorio del Museo Boliviano. Por su parte, el teatro de calle y otros géneros se presentaron en parques, plazas, bulevares y museos.

Más de 80 compañías exhibieron sus trabajos, sin embargo quedan detalles importantes por resolver para la continuidad del evento. Primero, proponer una programación que permita apreciar más espectáculos durante el día. Varios montajes a la misma hora o con una hora de diferencia entre uno y otro es un error. En segundo lugar, se debe ofrecer amplitud y rigor en la escogencia de las agrupaciones. Esto implica que se dé la oportunidad de selección a cualquier colectivo, aunque se escojan aquellos trabajos de calidad. 

Además, es necesario invitar a los estudiantes de las escuelas de teatro y de las universidades para que asistan a las conferencias, foros y talleres de formación. La plaza Diego Ibarra del centro de Caracas, rebautizada con el nombre de “Ciudad Teatro”, fue el sitio que albergó estas actividades, así como también la presentación de conciertos. Esto último puede replantearse para que sean las funciones de teatro de calle las que atraigan al público y no la música.

Por último, es importante revisar la información que se publica de las agrupaciones y entregar programas de mano en cada presentación. Fue desconsiderado que los nombres de muchos dramaturgos no aparecieran en el catálogo del festival. Esto, aunado a la falta de los programas, aumenta el desconocimiento del público común sobre el quehacer teatral. 

Después de 12 años, el Gobierno del Distrito Capital y Fundarte, ente cultural adscrito a la Alcaldía de Caracas, han señalado uno de los caminos que deben seguir las políticas culturales en torno al teatro. En cambio, el Ministerio del poder popular para la Cultura y su Instituto de las artes escénicas y musicales (IAEM) tienen todavía una gran deuda con el sector. Cuando el Estado comprenda que el arte, en todos sus sentidos, no es solo entretenimiento sino uno de los pilares fundamentales del ser humano puede que desarrolle verdaderas políticas que se mantengan en el tiempo.

(Publicado en el Diario Tal Cual)

Especial "Festival de Teatro de Caracas 2011" - 2: Una crónica de despedida

La segunda y última semana del Festival de Teatro de Caracas ofreció una variada oferta de espectáculos de toda índole.

En el Teatro Nacional, el grupo Rajatabla volvió a presentar Promoción honor a mis padres, texto de Elio Palencia y dirección de Rufino Dorta. El drama de una juventud con anhelos y frustraciones mantuvo su fuerza gracias al excepcional trabajo de puesta en escena y sus correctas actuaciones.

Río Teatro Caribe repuso en su sede el espectáculo Machete Caníbal, dramaturgia de Francisco Denis y Arved Schultze y dirección del mismo Denis. Un interesante trabajo de investigación sobre las múltiples visiones del mito de “El Dorado” que adquiere consistencia gracias al acompañamiento musical del grupo Quinto Aguacate.

Dos propuestas que tienen como base la mitología griega se presentaron en el festival. El Taller Experimental del Teatro llevó a escena Yocasta, de León Febres-Cordero, dirigido por Santiago Sánchez. La sala principal del Teatro San Martín recibió el diálogo entre dos hermanos que saben que no pueden escapar de su destino. Los mitos no cambian.

Por otro lado, Caverna, una de las coproducciones de la Compañía Nacional de Teatro, volvió a Caracas proveniente del Estado Mérida. El montaje, dirigido por Gabriel Torres, se realizó en el relativamente nuevo Espacio ArteNativo. Por su carácter experimental, muchas de las situaciones escenificadas sobre “El mito de la caverna”, de Platón,  se quedan en el terreno de lo abstracto, sin embargo la iluminación y la música en vivo producen varias atmósferas sugestivas.

El grupo Repico escenificó Monstruos en el closet, ogros bajo la cama, de Gustavo Ott, con dirección de Consuelo Trum. El público que asistió a la Sala Rajatabla presenció una recreación del atentado ocurrido el 11 de Septiembre de 2001 en contra de las Torres gemelas de Nueva York. La dirección creó una adecuada propuesta simbolista que diluye un poco las fallas de un texto poco teatral, si bien las actuaciones son la mayor virtud del montaje.

Otros espectáculos de calidad que volvieron a escena durante el festival fueron: Doce cosas imposibles antes del desayuno, de Teartes, El desconocido, de la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa y Paria, de La Bacante.

En definitiva, el Gobierno del Distrito Capital y Fundarte, ente adscrito a la Alcaldía de Caracas, han señalado uno de los caminos que deben seguir las políticas culturales en torno al teatro. Los directores, productores, actores, diseñadores, técnicos, críticos y otras personas vinculadas al quehacer teatral agradecen el evento. 

En espera de la próxima edición…

(Para el Diario Ciudad Ccs)

Especial "Festival de Teatro de Caracas 2011" -1: Una crónica festivalera

Me uno a la celebración del Festival de Teatro de Caracas. Como crítico teatral pienso que mi labor es una lectura del hecho escénico, más que un juicio. Por esto, considero que el registro que hace el crítico cuando escribe su lectura o apreciación de un determinado montaje deja memoria del quehacer teatral. Esa es la razón de esta crónica.

La primera semana del festival ha servido de vitrina para la presentación de espectáculos premiados como Penitentes de Elio Palencia, montaje realizado por la agrupación Teatrela en la sala Juana Sujo de la Casa del Artista. Su contundente propuesta en contra de los prejuicios y la manipulación de los medios de comunicación volvió a retumbar, gracias la pertinente dirección de Costa Palamides.

Otro trabajo digno de mención es Contra el progreso, texto de Esteve Soler y dirección de Juan José Martín, presentado por el grupo Escena de Caracas en la Sala Rajatabla. Un oportuno montaje acerca de cómo el progreso se vuelve en contra del ser humano.

El teatro de vanguardia tuvo un digno representante en la Sala Rajatabla con Crónicas Palahniuk de Teatro Forte, dirección de Vladimir Vera. Sus monólogos descarnados y contrarios a moral tradicional volvieron a perturbar al público.

Por su parte, el teatro para niños dijo presente con El popol vuh, versión y producción de Xiomara Moreno para su agrupación homónima y dirección de Javier Moreno, que se escenificó en el Teatro Principal. Este trabajo maravilla a adultos y niños por igual debido a la claridad y pertinencia estética de su vestuario y ambientación, además de la apropiada recreación del origen del ser humano según la cultura Maya.

Asimismo, el género de títeres tuvo su espacio con el colectivo Tempo, proveniente del Estado Portuguesa, que presentó La abominable historia de Mr. Punch, dirección de Eduardo Di Mauro, en el espacio ArteNativo y en el Nuevo “Nuevo Circo”. La pieza está dirigida a un público adulto debido a su contenido sexual y de violencia, sin embargo aprovecha poco esta circunstancia porque se siente que no quieren extralimitarse en el lenguaje. 

Como se ve, el festival permite la confrontación con diversas propuestas escénicas.

(Para el Diario Ciudad Ccs)

Occidente teatral (II de II)

El XXIX Festival de Teatro de Occidente culminó con la presentación de un abanico de propuestas que demuestran la pluralidad del evento.

Entre ellas, el público pudo disfrutar de los divertidos espectáculos de “clown” y pantomima: Las aventuras de Clauss, proveniente de Barquisimeto, y Germán, el mimo, de México. Asimismo, el teatro de títeres estuvo presente con Un botón en mi cabeza del grupo Arribas las hu!manos, de Chile.

De Caracas, se presentaron las agrupaciones La Bacante y Teartes con Paria y Doce cosas imposibles antes del desayuno, respectivamente. Con una estética que posee un fuerte contenido plástico, ambos montajes demuestran cómo la dramaturgia y la puesta en escena nacen de la experimentación, sin bien el primero logra manejar mejor la progresión dramática que el segundo.

Los mejores trabajos vinieron desde Argentina. Petaka teatro presentó Menguada, la hora, versión de César Rojas del cuento “La hora menguada” de Gallegos, dirigido por Jesús Gómez. El mismo Gómez y Javier Otero, venezolanos residenciados en Buenos Aires, asumieron el riesgo de interpretar dos personajes femeninos. La obra presenta el drama de Amelia y Enriqueta, dos hermanas que conviven en espera de un hijo que no regresa y cuya maternidad es la causa de un odio reprimido. Apropiada dirección, claridad estética y actuaciones orgánicas se conjugan en la propuesta.

El colectivo Solo por hoy llevó a escena: Gadst, texto y dirección de Facundo Agrelo. A partir del suceso cotidiano de un televisor que se daña, una pareja de esposos revela sus carencias y deseos. La dirección propone el reordenamiento constante de los elementos escénicos para resaltar cada situación que se desarrolla en la obra. Esto refleja un trabajo profundamente teatral que adquiere consistencia gracias a las actuaciones de Mariana Cavalli y Enzo Ordeig, quienes ofrecen un manejo correcto de las intenciones, la energía y la corporalidad.

Otra propuesta fue Marat + Sade, versión de Alfonso Sastre de la obra Peter Weiss, escenificada por Minimal teatro, de España. El texto que diserta sobre la revolución presentó deficiencias en la escena debido a que todavía es un trabajo en proceso. También, aprecié La revuelta de l@s idiotas, de Des acuerdo teatro y Teatro del Cronopio, de Ecuador. La feminidad es el tema central en un trabajo bien cohesionado. 

Esta edición queda para el recuerdo porque demuestra el compromiso de sus organizadores. Nada detiene al teatro, a sus promotores y, especialmente, a sus creadores. Por eso, el año que viene se cumplen 30 años de un festival que continua en pro de las artes escénicas venezolanas.

Funciones: 15, 16, 17, 18 y 19 de Noviembre de 2011 (Publicado en el Diario Tal Cual)

Occidente teatral (I de II)

El Festival de Teatro de Occidente, organizado por la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa, regresa en su edición número 29 como una vitrina para la exhibición de espectáculos regionales, naciones e internacionales. Como es costumbre, el Estado Portuguesa y, específicamente, la ciudad de Guanare es la sede principal del evento que, además, cuenta con Barinas, Cojedes y Yaracuy como co-sedes.

En Guanare, los espacios del festival son las Salas Federico Collado y Alberto Ravara del Complejo Cultural “Herman Lejter”, la carpa “Cacao” instalada por la Compañía Nacional de Circo y la Escuela de Teatro José Antonio Páez.

En la Sala Alberto Ravara, pude hacer una segunda lectura del espectáculo llevado a escena la compañía organizadora del festival: El desconocido, texto de Tomás Jurado Zabala, producción de Julián Ramos y dirección de Carlos Arroyo. Había cotejado este montaje en Caracas, pero verlo en su espacio original permite otro análisis.

La mayor virtud del texto reside en presentar al Libertador como un desconocido, debido a que muchas situaciones de su vida se han tergiversado. De ahí que la historia central de unos presos que ensayan una obra sobre Bolívar por órdenes superiores tiene muchas maneras de interpretarse.

La puesta en escena tiene tres niveles de lectura. Un nivel simbólico que se ve en el espacio escénico y en el vestuario casi militar, un nivel expresionista que se percibe en la forma de componer, como dos payasos, los personajes del Funcionario de cultura y del Director de la cárcel, y un nivel de revelación de la teatralidad que busca una posición crítica por parte del espectador.

En la Sala Federico Collado, la misma compañía presentó el trabajo final de su Taller permanente de formación actoral: Alegría y Mapulín de Carlos Giménez, producción de Julián Ramos y dirección de Aníbal Grunn. Este montaje para toda la familia toca temas como la censura, el militarismo y la pérdida de la individualidad a través del viaje que emprenden dos amigos al “País de nunca acabar”, si bien terminan por descubrir la magia del teatro. Se destaca el desparpajo y la honestidad de los jóvenes formados en el taller.

En la carpa “Cacao”, el Circo Social de Portuguesa presentó: Mestizaje, un espectáculo que muestra el encuentro y desencuentro entre los indígenas y los españoles a través del uso de códigos circenses. La trama se desarrolla en diversos números, con una propuesta corporal que permite lucir las extraordinarias condiciones físicas de los intérpretes.

En resumen, ha sido un comienzo variado para un festival que año tras año tiene como lema: poner en movimiento al occidente del país.

Funciones: 12 y 13 de Noviembre de 2011 (Publicado en el Diario Tal Cual)