El viaje de dos amigos

En el Teatrino del Laboratorio Teatral Anna Julia Rojas, la Compañía Regional de Teatro de Portuguesa presenta Compañeros de viaje, versión libre Aníbal Grunn a partir del texto Aeroplanos del argentino Carlos Gorostiza, bajo la dirección de Carlos Arroyo.

La historia pone en escena a dos amigos: Francisco y Cristobal, que se conocen desde la infancia. Ahora en la vejez, coinciden en la casa de uno de ellos para jugar dominó, hablar de su pasión por el beisbol, tomar café y recordar su vida. Sin embargo, la reciente operación de uno de ellos y la espera de unos exámenes médicos les hará reflexionar sobre su amistad y su futuro.

Con una puesta en escena sencilla pero ajustada cabalmente al desarrollo de las acciones, el montaje se desenvuelve con un ritmo pausado que permite apreciar cada situación que plantean los personajes. Enmarcado en el estilo realista de las actuaciones, cada momento tiene el peso que necesita para el paso de una escena a otra. En este sentido, el texto mantiene una estructura tradicional de planteamiento, desarrollo y desenlace, si bien su mayor virtud es la versión que adapta varios aspectos de la cultura argentina a la venezolana como el beisbol y el dominó, además del buen manejo del humor.

Desde el punto de vista de la ambientación, los elementos de escenografía y utilería son los mínimos requeridos para el montaje, al igual que la iluminación que solamente destaca momentos de evocación de los personajes. La propuesta de vestuario es idéntica para ambos roles e intenta reflejar una forma particular de vestimenta de los mayores: guayabera, pantalón de colores térreos y zapatos cómodos.

En las actuaciones, Wilfredo Peraza ofrece un trabajo cabal y honesto como Cristobal. Aníbal Grunn se percibe real e intenso como Francisco. Ambos manejan apropiadamente la voz, cuerpo y emociones para delinear a cada rol y se acoplan energéticamente sobre el escenario. De igual forma, son capaces de transmitir de forma excepcional los sentimientos internos que conducen a sus personajes. Resalto el trabajo de Grunn por su capacidad de matizar cada emoción con el tono justo.

Por último, destaco la presencia de la Compañía Regional de Portuguesa en Caracas. No es la primera vez que viaja a la ciudad capital para confrontar su trabajo fuera de la programación de un festival de teatro, algo que se agradece ya que permite cotejar sus propuestas y amplía la oferta del público caraqueño. Este esfuerzo de las agrupaciones del interior del país siempre es encomiable. La invitación es: visitar el Laboratorio Anna Julia Rojas para disfrutar de un trabajo sincero y bien realizado.

En el esqueleto de la ciudad

La agrupación Odin Teatret con la presencia del maestro Eugenio Barba realizó varias actividades en Venezuela de la mano con la Cátedra Permanente Jerzy Grotowski de la Universidad Nacional Experimental de las Artes. Jornadas de reflexión, encuentros, clases abiertas, cine, talleres, demostraciones y, en especial, presentaciones teatrales invadieron los espacios de la universidad.

Tuve la oportunidad de presenciar dos espectáculos de la agrupación, ambos dirigidos por Barba, y confrontar el trabajo de uno de los maestros vivos del teatro occidental.

El primero fue: En el esqueleto de la ballena, una interpretación del texto Ante la ley de Kafka, que explora temas como el hombre frente a la autoridad, frente a las creencias religiosas, su significado en el mundo y las diferencias generacionales. El texto original se divide en secciones y situaciones que van presentándose con interrupciones, aunque se vuelve reiterativamente sobre cada una de ellas. Acciones físicas, música y canto sirven de ilación entre cada momento.

Siento que la propuesta es un objeto que se rompe en pedazos, presentados uno por uno y se reconstruye cuando el público ensambla las diferentes temáticas que aparecen sobre el escenario en conjunto con las sensaciones y atmósfera que genera el espectáculo. Desde el punto de vista de la puesta en escena, un escenario bifrontal enfrenta al público con un excepcional manejo de la distribución escénica y dinámica de acciones, si bien algunas con mayor fuerza que otras en la corporalidad de algunos actores.

Este trabajo es el reflejo de una época donde las vanguardias rompieron con la tradición para crear incomodidad y extrañeza en el espectador. En la actualidad, el mundo saturado de información, polisémico e incapaz de asirse con una visión única, nos ha quitado la capacidad de sorpresa frente a la pluralidad de símbolos de este espectáculo.

Por el contrario, el segundo trabajo que aprecié, titulado Las grandes ciudades bajo la luna, tiene mayores ecos en la actualidad. Enmarcado “en el espíritu de Bertolt Brecht” como indica el programa de mano, el montaje tiene una profunda conciencia anti bélica. Las ciudades más importantes del mundo han experimentado la guerra, algunas se han convertido en referencia del horror que ésta trae consigo. En varias escenas, hombres y mujeres relatan y representan su contacto con la opresión, incluido el homenaje a un personaje de Brecht y la música que acompañaba a su teatro. Música, canto, interpretación y sentido de la escena confluyen de manera notable.

Gracias al Odin Teatret por compartir su trabajo con nosotros.

Botiquín y subterfugio

Botiquín: En la Sala Experimental del CELARG, el grupo Afrodiartes presentó El botiquín del centro, texto de Rubén León, dirección de Rubén León y Verónica Arellano. Con un tono de nostalgia, León crea un texto que emplea frases de canciones conocidas para hablar del amor y el despecho. Dos presentadores nos trasladan a la época cuando los boleros reinaban en los locales nocturnos del emblemático centro de Caracas, mientras que dos mujeres que sufren por el amor relatan sus historias.

La sala se convierte en el local con telas brillantes y pequeñas mesas que ambientan el espectáculo. La música y efectos en vivo en conjunto con las pistas musicales y el canto de los actores terminan de crear la atmósfera propia de estos sitios. Esto se complementa con el diseño de vestuario que refleja a los animadores de la noche.

El trabajo actoral de Verónica Arellano y Claudia Nieto como las mujeres que cuentan sus vidas es atinado e hilarante. Asimismo, Valentina Cabrera y Jean Manuel Pérez como los presentadores manejan de forma apropiada las situaciones, en especial Cabrera que se muestra intensa y segura. Destaco la participación especial de Simona Chirinos que realiza dos intervenciones musicales y divierte al público con la conducción de su escena.

En fin, un espectáculo que logra su cometido.

Subterfugio: El maestro Eugenio Barba se encuentra en Venezuela gracias al esfuerzo de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE) y su Cátedra Permanente Jerzy Grotowski.

En un encuentro, Barba relató el origen de la agrupación Odin Teatret y sus visiones en torno al teatro. Indicó que la agrupación nació con jóvenes rechazados de la Escuela de Teatro de Noruega que luego se trasladaron a Dinamarca. El colectivo desarrolló su forma de hacer teatro en base a dos vertientes: la dramaturgia física y el impacto emocional de la voz, por un lado, la exclusión y la creación de un idioma, por el otro. A mi modo de ver, esto llegó hasta el concepto de Antropología teatral, creado por el maestro, y que se vincula con la investigación y el intercambio de experiencias. Para ello, se creó lo que llama una Red de teatro, es decir, conexiones personales que les ha permitido el desarrollo de proyectos y, en especial, apoyo económico para hacer teatro.

A una pregunta que le solicitaba circunscribir su teatro a una estética, respondió: hace un “teatro de subterfugio”. La palabra alude a evasión y salida, yo diría evasión de la manera tradicional de hacer teatro, salida a nuevos caminos, otras búsquedas. “Destruir” para “construir una manera” como él mismo expresó. Estoy a la espera de cotejar sus trabajos.

Arena y arte

En el Teatro Municipal de Chacao, se presenta 400 sacos de arena, producción de Marisela “Coco” Seijas, texto, puesta en escena y dirección de Luigi Sciamanna, con el apoyo del Instituto Italiano de Cultura. En la obra, un grupo de monjas se organizan para proteger “La última cena” de Leonardo Da Vinci de un bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial. Para ello, ubican 400 sacos llenos de arena delante de ella.

La pieza mantiene tres líneas dramáticas: el traslado y ubicación de los 400 sacos, la rutina de las religiosas durante un día completo y el amor que surge entre una de ellas y el soldado que informa del bombardeo. De las tres, se le da mayor importancia a la rutina de las religiosas en detrimento de la anécdota que proporciona el título de la pieza y que sería la más interesante desde el punto de vista teatral. Junto a esto, el conflicto se percibe muy débil, casi ausente, debido a que la protección del fresco de Leonardo parece un agregado a los cantos y rezos del convento, solo sirve de pretexto para plantear la desvinculación entre la cultura y el militarismo, y la búsqueda ilógica de la paz a través de la guerra que pregonan los militares. Esta escena es la única que posee un contenido de fondo. Todo esto trae como consecuencia la ausencia de acción dramática, debido a que los cantos y rezos, independientemente de su buen logro desde el punto de vista estético, se vuelven reiterativos y sin un trasfondo que los vincule con el argumento. Igual sucede con el amor entre la religiosa y el militar que podría ser una reflexión acerca de la derrota de la violencia y la forma en que una visión del mundo cambia a otra, pero no es así.


La puesta en escena y dirección están mejor planteadas. Con una hilera de sillas de madera idénticas se crean todos los espacios donde ocurre la acción. Desde el punto de vista simbólico, este diseño de escenografía de Ricardo Morales es atractivo y se aprovecha al máximo para ofrecer variedad en cada escena. La iluminación complementa el manejo del espacio con el uso de contrastes de luces y sombras que refuerzan los símbolos de la escena. Por su parte, el diseño de vestuario de Raquel Ríos es acertado.


El trabajo actoral es sobrio con Elba Escobar a la cabeza como al Madre superiora, acompañada por las actrices - cantantes Mariaca Semprún, Isabel Palacios, el resto de actrices que representan a las monjas y Martín Peyrou como el soldado.


Pese a la dirección musical de Isabel Palacios y la propuesta de puesta en escena, la debilidad de la estructura del texto en el excesivo detalle por la vida del convento resta fuerza al montaje. Hay que recordar que el teatro es síntesis de la realidad.

La amistad supera las diferencias

En el Teatro Trasnocho, el Grupo Actoral 80 presenta Fresa y chocolate, texto del escritor cubano Senel Paz, producción  de Carolina Rincón y dirección de Héctor Manrique.

David, un estudiante que cree en la revolución cubana, y Diego, un homosexual que  trabaja como fotógrafo y promotor cultural, coinciden en una heladería de la Habana. Estos dos hombres tan disímiles superan las diferencias que los separan gracias a la amistad que establecen, aunque el entorno político y social no les permite mantenerla.

Conocido como guión cinematográfico, el argumento creado por Paz se adapta de forma idónea al teatro concentrando la acción en el apartamento de Diego. Solamente tres personajes aparecen en escena: los dos protagonistas y Miguel, una especie de agente de inteligencia que obliga a David a vigilar las acciones de Diego para acusarlo de traición.

La puesta en escena es claramente realista en la forma de resolver las acciones de los personajes. La escenografía posee los elementos necesarios para representar el apartamento de Diego y el vestuario es pertinente para cada rol. En cambio, Miguel es mostrado como el símbolo de la revolución cubana, siempre actúa entre sombras y proyecta una imagen típica que refleja a los líderes de la revolución. En este sentido, la iluminación demarca claramente la presencia y actuación de Miguel en contraste con las acciones de que se desarrollan en el apartamento.

En las actuaciones, Daniel Rodríguez consigue una interpretación correcta como David. Por su parte, Juan Vicente Pérez se siente forzado como Diego. Por momentos, se conecta con el hombre que siente limitada su vida en el entorno que lo rodea, sin embargo las actitudes del personaje se perciben muy marcadas. La libertad que Rodriguez demuestra imitando las actitudes de Diego y la fuerza de Pérez en los momentos finales indican que el resultado fuera distinto si los roles se invirtieran. Finalmente, Wadih Hadaya se muestra débil como Miguel. Este personaje requiere mayor fuerza interna en sus intervenciones con David y un carácter enérgico cuando irrumpe en la casa de Diego, pero la actuación se percibe plana.

La virtud de la propuesta consiste en llevar a escena un texto que se vincula directamente con la realidad actual del país: dos habitantes del mismo país que se consideran diferentes, uno de ellos es perseguido por su condición sexual y por no luchar por un proceso que lo desprecia, el otro cree ciegamente pero empieza a comprender que pensar distinto no es un error. Ambos ven la necesidad de superar las diferencias, aunque al final el exilio parece ser la única solución para el perseguido.

La lógica de la muerte

En la Sala Experimental del Centro Cultural BOD, la agrupación Catarca producciones, con el apoyo del Grupo actoral 80, presenta Necro-lógica, texto de Nathalia Paolini y dirección de Ana Alicia Pérez.

Una mujer llega a la morgue para anunciar su muerte. Con buen venezolano, el empleado que la recibe toma el anuncio como una broma, sin embargo las razones que ella va esgrimiendo logra que ambos establezcan una conexión. En clave de humor negro, Paolini logra una pieza con buena ilación que conecta al espectador con ciertos aspectos de la realidad venezolana. La protagonista desea que su muerte sea efectiva porque ella debe decidir cuándo y cómo debe morir dentro de una sociedad donde el homicidio se ha hecho costumbre y aparece sin previo aviso. Su visión en torno a la realidad del país es pesimista, aunque las razones del personaje femenino son internas: la soledad que siente la hace actuar de una manera poco convencional. En cambio, el trabajador de la morgue es el optimista por naturaleza.

La dirección propone una acertada estética realista con una escenografía enfocada en reflejar la oficina de la morgue donde ambos personajes coinciden. Este espacio se aprovecha de forma pertinente en el desarrollo de la acción. Asimismo, el vestuario es apropiado para  delinear cada rol y la iluminación sencilla pero precisa para acentuar varios momentos donde los personajes logran conectarse.

En las actuaciones, Stephania Nevado alcanza una interpretación franca e intensa como la mujer. Estoy seguro que con el avance de las funciones irá decantando más las tres situaciones emocionales por las que transita el personaje: el pesimismo de la mujer que se considera muerta, el éxtasis de locura que le produce el ambiente que la rodea  y la conexión que establece con el empleado. Javier Figuera Gago se percibe locuaz y real como el empleado. Captura la esencia del venezolano que ve algo bueno en toda situación adversa.

En fin, un trabajo bien conducido e interpretado que enfrenta al público acerca del pesimismo social y personal en tono de comedia. Los espectadores se divierten con el tono irónico con que se maneja que alguien decida asumir su muerte. Entonces, cabe preguntarse, ¿cuál es la lógica de la muerte en la Venezuela actual? Parece ser la sinrazón, porque no encuentro razones para el asesinato semanal de múltiples venezolanos, al igual que no las encuentro para justificar la pésima actuación de las autoridades en, por lo menos, intentar resolver esta situación. ¿Será preferible tomar la decisión de la protagonista y decidir cuándo y cómo morir antes que la violencia nos alcance?

Comienzo de temporada

La temporada teatral del año 2014 está empezando. En la ciudad de Caracas, el sitio con mayores presentaciones al año de Venezuela, comienza formalmente este fin de semana y la oferta promete ser variada. Dentro de la variedad de espacios que existen, Urban Cuplé lleva la delantera porque abrió sus puertas desde el primer fin de semana del año con una programación cargada de comedia ligera y teatro infantil. Por su parte, el Teatro Escena 8 empezará el año con un tono parecido a Urban, al igual que Teatrex (tanto El Hatillo como El Bosque) que incluye el regreso de La ratonera y las múltiples presentaciones de los exitosos “Stand Up Comedy” que todavía algunos confunden con teatro. El Teatro Santa Fe también tendrá teatro para divertirse y aquel destinado al público infantil.

En cambio, el Trasnocho Cultural apuesta por una programación menos orientada a la risa fácil debido a que el Grupo Actoral 80 estrenará la versión teatral de Fresa y chocolate en su sala principal y se podrá apreciar el monólogo Frida Khalo: Viva la vida en el Espacio Plural. Además, se exhibirá La Zapatera Prodigiosa del Centro de Directores para el Nuevo Teatro y, más adelante, se estrenará: Todo sobre Bette (Mimi Lazo Producciones).

El Centro BOD comenzará el año con Necro-lógica, texto que pudo disfrutarse el año pasado en otro espacio y que vuelve a escena de la mano de otra agrupación (Catarca Producciones) gracias a su pertinencia en los tiempos actuales. Por otro lado, el Grupo Delphos llevará a escena la comedia Manos arriba para abrir la programación del Teatro Premium de Los Naranjos.

En el Teatro Municipal de Chacao, se exhibirá 400 sacos de arena, una nueva apuesta de Luigi Sciamanna para hablar de la importancia del arte por encima de la censura y la violencia, mientras que el Teatro César Rengifo de Petare abre su temporada con Las mujeres sabias de Moliere.

En el oeste de la ciudad, el Teatro San Martin rendirá homenaje al dramaturgo Rodolfo Santana. Para ello, llevarán a cabo el estreno de Nunca entregues tu corazón a una muñeca sueca. Todavía no manejo información de la programación del Circuito Teatral de Caracas ni de uno de los espacios más destacados del año pasado: La caja de fósforos.

Como se puede ver, el año comienza con una oferta amplia para diferentes bolsillos, ya que las condiciones económicas del país se verán reflejadas en los precios de algunas salas. De igual manera, los espectadores asiduos deberán sortear la creciente inseguridad del país que puede llevarlos a decidir que es mejor quedarse en su casa en vez de salir a disfrutar de buen teatro.

La decisión final queda de parte del público.

La escena teatral 2013 (y III): Eventos

Una variedad de eventos y propuestas del año que culmina son importantes de recordar. Para comenzar, FUNDARTE, ente cultural de la Alcaldía del Municipio Libertador, y la Gobernación del Distrito Capital organizaron la segunda edición del Festival de Teatro de Caracas. Una amplia oferta de espectáculos del todo el país se presentaron en la salas del Circuito Teatral de Caracas hasta que todo fue suspendido debido al duelo nacional que todos conocemos. El festival del año que viene será de mayor envergadura con la presencia de grupos internacionales porque se estableció un convenio con el Festival de Teatro de Bogotá.Por su parte, el Ateneo de Caracas sacó adelante nuevamente el Festival Internacional de teatro. Su cartelera estuvo más limitada que el año anterior, si bien se pudieron apreciar buenos trabajos de las agrupaciones: La Zaranda de España y Timbre 4 de Argentina, junto a las coreografías de EDX2 de la República de Corea.

Como comenté en la columna dedicada a los espacios, la creación de la “Caja de fósforos” en la Concha acústica de Bello Monte fue importante. Su propuesta de presentar textos de autores venezolanos contemporáneos y escoger directores noveles representó un gran acierto. Además, permitieron al público compartir el proceso de creación del montaje: Celebración. Los interesados debían pagar una cantidad de dinero para vivir la experiencia completa. Este tipo de experimentos son pocos frecuentes en una Venezuela donde los colectivos son celosos de exponer sus visiones a los demás.

Un evento dedicado a apoyar a los grupos de poca trayectoria como lo es el Festival Teatral de Autor tuvo como temática principal a tres dramaturgos venezolanos: José Gabriel Núñez, Johnny Gavlovski y Rubén León. Asimismo, en el interior del país, se mantienen los Festivales de Teatro de Occidente y de Oriente gracias al esfuerzo de sus organizadores, mientras que el Encuentro Internacional de Teatro “Arribando al Puerto de Maracaibo” va adquiriendo mayor resonancia luego de su tercera edición, que contó con la presencia de un nutrido grupo de invitados internacionales. De igual forma, “Por el medio de la calle”, que organiza Cultura Chacao, sirvió de vitrina para propuestas parateatrales que amplían la opciones para los espectadores, aunque se celebre una vez al año.

Por último, no puedo dejar de comentar el amplio aporte que realizó el Centro Nacional de Teatro a diversos colectivos nacionales. Esta acción, junto a las ya tradicionales coproducciones, constituyen las políticas culturales del Estado en torno al teatro.

En espera de ver qué nos depara el año 2014.

La escena teatral 2013 (II): La dramaturgia

Para el año que culmina, la dramaturgia de autores venezolanos tuvo un repunte en la cartelera teatral al contrario del año pasado donde pocas piezas se pudieron apreciar. Tierra santa del prolífico Elio Palencia y Jardines en el Lídice de la cada vez más reconocida Karin Valecillos fueron dos textos que destacaron. De hecho, el último ganó la primera edición del Premio Isaac Chocrón que busca reconocer anualmente el mejor trabajo del año. Además, Valecillos creó un experimento interesante, entrelazando partes de las piezas de Cesar Rengifo cuya temática es la Venezuela petrolera, llamado: Bajo tierra. Por su parte, Palencia presentó una versión de un trabajo anterior con el nombre de Mátame, mamá.

Otro de los experimentos fue la presentación de varias obras de diferentes autores venezolanos contemporáneos denominado El piquete” que incluyó a Laik a Viryin, también de Valecillos, Hay que matarlos a todos de Haydee Faverola, Alrededor de la mesa de Nayauri Jiménez, Necro-lógica de Nathalia Paolini, El fiscal de Gennys Pérez, Niños lindos de Fernando Azpurua, No molestar, 4 microrelatos de Jorge Cogollo, Cambiemos de vida de Adolfo Oliveira y Tenebros de José Miguel Vivas.

Uno de los dramaturgos nacionales más importantes volvió a escena: José Ignacio Cabrujas, con dos de sus piezas emblemáticas: Profundo y El día que me quieras. Su estilo tiene la capacidad de mantenerse en el tiempo porque el país no ha cambiado o el venezolano sigue siendo el mismo. También volvieron a escena: Con una pequeña ayuda de mis amigos y Los taxistas también tienen su corazoncito, ambas de de Néstor Caballero. La primera de ellas se presentó gracias a un homenaje que realiza la agrupación Rajatabla y que dio pie a un concurso de dramaturga nacional con obras que se montarán el año que viene. Otros textos de autores nativos fueron: El hombre más aburrido del mundo de Gustavo Ott, El gigante de mármol de Luigi Sciamanna, Inolvidable de José Gabriel Núñez, Posdatados de Nayauri Jiménez, El sitio de José Antonio Barrios, El inmortal de Paul Salazar Rivas y Rondó Adafina  de Edwin Erminy, junto a nuevos montajes de El pez que fuma de Román Chalbaud y Habitantes del fin de los tiempos de Johnny Gavloski.

En la dramaturgia extranjera, destaco a dos montajes disimiles de El enemigo del pueblo de Henrik Ibsen, un texto en el que se pueden establecer relaciones con el entorno político del país. Del catalán Guillem Clua se presentaron dos piezas: La piel en llamas y Marburg, que sorprendieron por su crudeza. Otra pieza que sorprendió fue la adaptación teatral del guión de la película Celebración.

En fin, la dramaturgia de este año fue muy amplia.

La escena teatral 2013 (I): Los espacios

Para el año 2013, la Zona Metropolitana de Caracas sigue siendo el área de mayor concentración de la actividad teatral que se realiza en Venezuela.

En el ámbito privado, el Centro Cultural BOD (Anteriormente Corp Banca), Escena 8, Trasnocho Cultural, Premium y Teatrex han mantenido su oferta y se agregó el Teatrex del Bosque en la sede de FEDECAMARAS. Sin embargo, sitios como Urban Cuplé se han posicionado y se inauguró el Teatro Santa Fe, ambos con una cartelera atractiva. El Teatro Chacao y la Sala José Ignacio Cabrujas se mantienen en el Municipio Chacao y el Teatro César Rengifo en Sucre.

El uso de bares y salones de los hoteles continúa en repunte como: Embassy Suites, Meliá, Ibiza y el Hotel Alba Caracas. De igual manera, el Teatro Bar continúa con su oferta. Obras destinadas a la comunidad homosexual se presentaron en sitios como Hipocampo Sala Show y Telo Café, además de otros lugares.

 El “Circuito Teatral de Caracas” sigue siendo la mayor apuesta de la Alcaldía del Municipio Libertador en el ámbito oficial, con el apoyo del Ministerio de la Cultura. Este año se agregaron las salas: Teatro Aquiles Nazoa, Teatro Simón Rodríguez y Cine Parque Central a los ya tradicionales teatros: Nacional, Municipal, Principal, Catia y Cristo Rey que, junto a las salas de UNEARTE, han dado cabida a gran variedad de agrupaciones y de manifestaciones como la danza y la ópera. Espacios como la Casa del Artista y el Teatro Alberto de Paz y Mateos se mantienen como los retos a vencer debido a su inestable programación. Al parecer, la Sala Rajatabla, el Teatro San Martín de Caracas y el CELARG se anexarán al circuito. Espero que esto mejore las condiciones del último porque se han visto deterioradas durante el año.

Una iniciativa que llama la atención porque se posicionó en poco tiempo fue: La caja de fósforos. Miembros de las agrupaciones Teatro del Contrajuego y Hebu Teatro con el apoyo de la Alcaldía de Baruta, han manejado de manera independiente un lugar donde se han presentado montajes de calidad. Un espacio anexo de la Concha acústica de Bello Monte sirve de sede a este lugar que ha recibido una buena cantidad de público en busca de una oferta distinta.

Otros espacios como la Sala María Teresa Castillo del Ateneo de Caracas, el Teatro de la Asociación Cultural Humboldt, Teatro Luis Peraza y la sala Río Teatro Caribe tuvieron un uso discontinuo en la temporada. Finalizando el año, tuve la oportunidad de ver cómo se empleó un recinto de la Escuela de Enfermería de la UCV en Sebucán.

Como se puede apreciar, el teatro en todas sus tendencias y estilo dispone de espacios para su desarrollo, los encuentra o los crea.