País santo, territorio de melancolía

En el Teatro César Rengifo de Petare, el Taller Experimental del Teatro (TET) presenta Tierra santa, texto de Elio Palencia, producción de Karla Fermín y Dirección de Costa Palamides. 

Dos hermanos se reencuentran después de muchos años. Mayor sufre porque su mujer lo corrió de la casa y tiene problemas con su amante, Segundo sobrevive con trabajos esporádicos y piensa en sueños que no puede cumplir. Ellos conversan acerca de su infancia, sus deseos y frustraciones para revelar lo que son. Son interrumpidos cada cierto tiempo por una serie de mujeres jóvenes embarazadas que forman parte de su familia. 

El texto de Palencia coloca en escena a personajes simbólicos que se identifican primero por el nombre genérico que les coloca: Mayor, Segundo, Adolescente embarazada; y poseen un trasfondo que refleja figuras icónicas del gentilicio venezolano: el hombre creyente que no puede controlar sus bajas pasiones, el hombre que vive odiando a su familia y espera que las oportunidades le caigan del cielo, y el alarmante aumento del embarazo adolescente. En este sentido, logra una pieza bien concatenada en su estructura interna. 

La dirección de Palamides propone una estética a medio camino entre el realismo y lo simbólico que se ajusta perfectamente a la temática y argumento de la obra. El diseño de escenografía de Edwin Erminy captura la esencia de un patio trasero abandonado donde Segundo se pasa el día viendo comiquitas y piensa en la vida que quiere tener. Los colores térreos acentúan la nostalgia de los hermanos y muestran el abandono que llevan en sus vidas. El vestuario de Raquel Ríos delinea correctamente a cada personaje, en especial el estilo de las jóvenes embarazadas. El diseño de iluminación de Víctor Villavicencio refuerza las atmósferas del montaje, sobre todo para mostrar la melancolía y desesperanza. 

En las actuaciones, Ludwig Pineda como Segundo aprovecha la corporalidad para crear un estilo grotesco y propone un trabajo vocal consecuente con la tipología del personaje. Guillermo Díaz Yuma como Mayor es más comedido es su interpretación de un hombre creyente. Maneja de forma correcta la expresividad corporal y presenta una propuesta vocal que podría reforzar más en su proyección, aunque logra transmitir la esencia del rol. Por su parte, Yazel Parra sorprende por su capacidad de diferenciar a cada una de las adolescentes embarazadas que aparecen en escena. Su actuación traspasa los distintos vestuarios y estilos de cabello que usa y transmite la energía y veracidad de cada joven. 

En definitiva, un montaje bien realizado que refleja símbolos del país e invita a la reflexión.

Función: 10 de febrero de 2013 

Comunismo y música rock

En la Sala de teatro 1 del CELARG, Teatro Forte presenta Rock n' Roll: La revolución del terciopelo del británico Tom Stoppard con producción de Gladys Seco (Bizarro A. C.), adaptación y dirección de Vladimir Vera. 

Un profesor y su alumno, ambos de tendencia comunista, viven en dos lugares diametralmente opuestos: Inglaterra y Checoslovaquia. A lo largo de 20 años, perciben los sucesos que van a devenir en la caída del comunismo y el desencanto por el capitalismo. Son dos seres rodeados de amigos y familiares que comparten un mundo casi imposible de cambiar. Sobreviven por la utopía, aunque su vida nunca ha sido la que desearon y el amor se convierte en una solución final. 

Por sus planteamientos, el texto de Stoppard es más discursivo que teatral complicando así su puesta en escena. La dirección intenta resolver esto con la ubicación de un conjunto musical en el fondo para interpretar las canciones que acompañan a la acción y propone una estética de revelación de la teatralidad con cambios de espacio a la vista de público y elementos de utilería que aparecen y desaparecen durante la representación con el apoyo de los asistentes de escena. Sin embargo, la historia ajena y la duración del montaje no logran la contundencia que el mensaje podría tener. El teatro sirve para distanciar y, así, criticar a la actualidad. En este caso, la conexión se da en pocos momentos y con algunas frases que podrían reflejar la utopía venezolana contemporánea, pero se pierden en la inmensidad de un discurso ajeno y largo. 

La propuesta escenográfica se percibe sencilla, mientras que el protagonista es el vestuario que coordina Fedora Freites y realizaron los alumnos de Instituto de Diseño Las Mercedes. Éste último indica la época (60’s – 80’s) y se muestra reversible, aunque la dirección no hace evidente esto. 

El trabajo actoral se muestra efectivo con Javier Vidal como Max, el viejo comunista, a la cabeza, Gladys Seco en sus dos interpretaciones: Eleonor y Esme, esposa e hija de Max, y Nattalie Cortez como Lenka. Son secundados por Elvis Chaveinte como Jan, el comunista joven, que se percibe más conectado en las escenas donde el personaje muestra su energía juvenil y Jesús Sosa que es acertado como Ferdinand y el Investigador. El resto del elenco interpreta correctamente sus roles. Entre ellos, se encuentran: Fabiola Arace, María F. Esparza, Domingo Balducci y Jan Vidal. 

Esta propuesta es la más densa que ha realizado la agrupación Teatro Forte. Rompe con su estética vanguardista y de dramaturgia desestructurada por un estilo más comedido con ciertos rasgos audaces pero su resultado no fue totalmente efectivo.

Función: 3 de Febrero de 2013

Matrimonio y religión

El Grupo Actoral 80 presenta El matrimonio de Bette y Boo del norteamericano Christopher Durang, bajo la producción de Carolina Rincón y dirección de Héctor Manrique, en el horario vespertino de la Sala de Conciertos del Centro Cultural BOD – Corp Banca. 

Bette y Boo son dos jóvenes que viven bajo la sombra de sus familias disfuncionales y que se casan sin conocerse. Estas dos circunstancias marcan su matrimonio y forman parte de la dura crítica que hace el autor a los preceptos de la religión católica.

El texto posee un carácter simbólico que se refleja en signos como la mujer destinada a procrear todos los hijos que pueda, el marido alcohólico que no cambia, el hombre que maltrata psicológicamente a la mujer mientras ella lo toma como una broma, la madre que desea que sus hijos fracasen para que vivan con ella, el marido minimizado e incapaz de poder comunicarse, la mujer enfermiza y obstinada que debe soportar a su marido, la joven que se siente culpable de todo y pide perdón religiosamente, y el cura que es incapaz de orientar correctamente a sus feligreses.

Esta obra fue montada hace años por la agrupación y mantiene la energía esa época, aunque el texto se siente un poco envejecido. En cambio, la dirección de estética simbolista no perdió su vigencia. El montaje mantiene el diseño original de escenografía y vestuario de Marcelo Pont-Vergés que sustenta el estilo simbólico con un fondo pictórico que enmarca el desarrollo de la acción  y el uso de una silla y varios bancos que sirven para el cambio de espacio. Los personajes mantienen prácticamente la misma ropa en todas las escenas como sentido claro de identificación y, sobre todo, reforzamiento de su significado dentro de la trama. 

En las actuaciones, se destacan los trabajos de los protagonistas: Melissa Wolf como Bette y Jesús Cova como Boo. Ambos son francos, intensos y manejan cabalmente las intenciones en sus interpretaciones. Son secundados por Omaira Abinade por Switche Hudlocke y Héctor Manrique como Karl Hudlocke quienes demuestran su experiencia en el manejo de los matices. Asimismo sucede con Martha Estrada como Emily Brennan, Iris Dubs como Joan Brennan y Jorge Canelón como el Padre Donally y El Doctor que logran una extraordinaria labor consolidada con los años. Son los únicos que repiten los roles de hace más de 15 años. Samanta Castillo como Margaret Brennan y Juan Vicente Pérez como Paul Brennan sorprenden por asumir dos personajes de mayor edad y su forma honesta de interpretarlos. Por último, Walid Hadaya como Matt se percibe pertinente pero debe ser más preciso en el texto.

En conclusión, una comedia negra para reflexionar. 

Función: 26 de Enero de 2013

Intolerancia de un beso

En el Espacio Plural del Trasnocho Cultural, Ananás Producciones presenta Stop kiss, texto de la norteamericana Diana Son, producción de Reinaldo Cervini y dirección de Consuelo Trum. 

La obra trata del enamoramiento entre dos mujeres, Callie y Sara, y las consecuencias de la intolerancia cuando sufren el ataque de un hombre que las vio besándose. Para desarrollar esta historia, la autora alterna pasado, presente y futuro teniendo como eje central el proceso en que ambas se enamoran, sin embargo este desarrollo es poco teatral y compromete el ritmo de la representación. 

El teatro sintetiza y refleja la vida pero de ninguna manera, sobre todo en el teatro contemporáneo, refleja la trama de los personajes con tanto detalle. En este caso, la historia de amor entre las protagonistas propone una progresión muy pormenorizada que tiende a reducir el interés y alarga innecesariamente el argumento. Después de la hora de representación, la trama del detective que investiga los sucesos y otras escenas que informan lo que sucedió dan por cerrado la solución del conflicto. Además, esto hace que sea poco significante la inclusión en la trama del ex novio de Sara. 

La pérdida del ritmo y el alargamiento indican que la estructura de la pieza complicó la propuesta de dirección, aunque la puesta en escena de estética realista ofrece el estilo y tono necesario a cada escena. La única parte que podría corregirse es ubicar el beso en el centro del escenario. 

Luce llamativo el uso de la proyección en video para presentar algunas escenas. La dirección audiovisual es apropiada con la selección de los planos que reflejan los sentimientos de los personajes, pero cabe la posibilidad que la realización de estas escenas durante la representación ayude a la progresión dramática. Quizás con el avance de la temporada, las escenas fluyan mejor si bien esto no corrige las limitaciones del texto. 

Por su parte, el diseño de escenografía de Edwin Erminy presenta de forma pertinente dos espacios bien diferenciados: el apartamento de Callie y el cuarto del hospital donde Sara está convaleciente. De igual manera, el diseño de vestuario de Joaquin Nandez refleja el estilo realista y define de forma cabal a cada rol.
En las actuaciones, Sheila Monterola como Callie y Karina Velásquez como Sara son justas y sinceras en sus interpretaciones. La secundan los trabajos acertados de Agustín Segnini como George y Jesús Das Merces como Peter. Destaco la labor apropiada de Antonio Delli y Carolina Leandro en el video.

En definitiva, el montaje se presenta como una denuncia de la intolerancia pero no soluciona los problemas estructurales del texto.

Función: 20 de Enero de 2013

La escena teatral 2012 (y III): Eventos

Uno de los eventos más importantes del año pasado fue el regreso del Festival Internacional de Teatro en homenaje a José Ignacio Cabrujas. Organizado por una fundación vinculada al Ateneo de Caracas, el festival tuvo una programación variada sin dejar de lado la presencia nacional. Los mejores trabajos fueron: Tercer cuerpo del grupo Timbre 4 (Argentina), Diciembre de Teatro en el blanco (Chile), La razón blindada de Malayerba (Ecuador) y Amarillo de Teatro Línea de sombra (México). Hubo montajes destacados de Alemania, Bolivia y España. El Teatro Chacao y el César Rengifo de Petare destacaron como sedes.

En el interior del país, el Festival de Teatro de Occidente y el de Oriente llegaron a sus ediciones 30 y 37, aunque siguen sufriendo inconvenientes presupuestarios. La agrupación Ciudad Puerto Teatro realizó el II Encuentro Internacional de Teatro "Arribando al Puerto de Maracaibo" con presentaciones en el Teatro Baralt y el Centro de Arte Lía Bermúdez, además de funciones en instituciones educativas y comunidades del lugar.

El Festival Teatral de Autor (FESTEA), organizado por Pathmon producciones, dio espacio a grupos nóveles nacionales e internacionales con su homenaje a los dramaturgos del teatro del absurdo: Eugene Ionesco, Jean Genet y Harold Pinter.

En otro ámbito, la Compañía Nacional de Teatro se convirtió en el Centro Nacional de Teatro. Como nuevo ente, realizó la coproducción de 25 espectáculos en todo el país: Josefina La Cantora (Edo. Anzoátegui), Yo soy San Fernando de Apure (Edo. Apure), Después de la batalla (Edo. Aragua), Maisanta, El americano (Edo. Barinas), Romance del papalote que quería llegar a la luna (Edo. Bolívar), Muero, luego existo (Edo. Carabobo), El perseguido (Edo. Cojedes), Mis días en Paita (Edo. Delta Amacuro), Lo que dejó la tempestad (Edo. Falcón), Alma (Edo. Guárico), Páramo (Edo. Lara), Ánimas, velorios y calaveras (Edo. Mérida), Sangre (Edo. Miranda), Woyzek (Edo. Monagas), La esquina del miedo (Edo. Nueva Esparta), La colección del peregrino (Edo. Portuguesa), Profundo (Edo. Táchira), Cash, Pluto o la riqueza (Edo. Trujillo), Entre sirenas y mariposas (Edo. Sucre), A propósito del tiempo (Edo. Vargas), Íntimamente Zárraga (Edo. Yaracuy), Bifronte (Edo. Zulia) y Berruecos, El último dragón, Las bacantes (Todas del Dtto. Capital). Luego, organizó una muestra de estas coproducciones en los teatros de Caracas. Algunos trabajos estuvieron bien realizados pero otros demostraron la necesidad de una supervisión mayor a los espectáculos y más rigor en la escogencia de las propuestas. 

En espera de los eventos de este año.

La escena teatral 2012 (II): La dramaturgia

Hubo variedad en la dramaturgia exhibida durante el 2012. Dentro de las nuevas creaciones nacionales, se destacaron: 3 noches para 5 perros de Gustavo Ott, Yo soy Carlos Marx de Gennys Pérez y La novia del gigante de Luigi Sciamanna. Además, estuvieron en cartelera clásicos como El acompañante de Isaac Chocrón y Las tijeras de Paul Williams, junto a Muñequita linda de Luis Britto García.

Otras obras nacionales fueron: Casting express de Marcos Purroy, De todas todas de José Simón Escalona, El diablo en misa de Gilberto Agüero, Girasoles de silencio de Elizabeth Yrausquin de Postalian, Las siamesas de José Antonio Barrios y Tinto de verano de Rubén León. 

El interés por la dramaturgia de moda en Broadway se sintió con High de Matthew Lombardo y Una lluvia constante de Keith Huff, aunque sus montajes (Mimi Lazo producciones y Grupo Actoral 80) fueron desacertados. También se exhibieron viejos éxitos como Más allá de la terapia de Christopher Durang y La ratonera de Agatha Christie. 

Dentro de la dramaturgia europea, se presentaron Las criadas de Jean Genet, Las neurosis sexuales de nuestros padres de Lukas Bärfuss, Por la cara de Giorgos Dialegménos,  Sexo de René Pollesh y Versus de Rodrigo García. Los clásicos de Shakespeare Hamlet (Skena) y La tempestad (Veneteatro) se montaron con altibajos. 

Del ámbito latinoamericano, estuvieron presentes: El banquete infinito de Alberto Pedro Torriente (Cuba), Josefina la viajera de Abilio Estévez (Cuba),  La maleta de Julio Mauricio (Argentina), Nuestra Señora de las nubes de Arístides Vargas (Argentina – Ecuador) y Pedro y el capitán de Mario Benedetti (Uruguay). 

La agrupación Rajatabla presentó El más mejor de Roberto Azuaje para concluir con su Segunda Muestra de Dramaturgia Nacional en homenaje a Rodolfo Santana, quien falleció a finales del año pasado y dejó un legado importante. Asimismo, montaron Muerte accidental de un subversivo latinoamericano, versión de Santana de la obra de Darío Fo (Italia). El grupo está organizando la tercera muestra. 

Los grupos Hebu Teatro y el Teatro del Contrajuego volvieron a trabajar juntos, sin embargo su montaje Ochos rubias platinadas no tuvo la calidad acostumbrada. Luego, Hebu realizó un homenaje al dramaturgo sueco August Strinberg con dos piezas emblemáticas: El pelícano y La señorita Julia, y el Contrajuego montó Las amargas lágrimas de Petra Von Kant de Fassbinder y junto al Circuito de Arte Cénica, Después de la lluvia de Sergi Belbel. 

La temática juvenil tuvo presencia con: La enfermedad de la juventud de Ferdinand Bruckner (Hebu Teatro), Flechas del olvido de Sanchis Sinisterra (TET), Detrás de la avenida de Elio Palencia (Akan Tribu teatral) y una nueva versión de Cuando quiero llorar no lloro, basada en la novela homónima de Otero Silva (Rajatabla). 

Por último, la comedia ligera no tuvo piezas que destacar.

La escena teatral 2012 (I): Los espacios

En Caracas, los espacios para el teatro han mantenido su diversidad.

En el terreno privado, el Trasnocho Cultural se sostiene con sus dos salas, aunque la calidad de los espectáculos que se presentaron y el público han disminuido. El Centro Cultural BOD Corpbanca ha tenido mejor oferta y afluencia de espectadores, seguido por el Teatro Escena 8, Teatro Premium y Teatrex.

Un fenómeno importante ha sido el uso de los salones y bares de los hoteles capitalinos para las presentaciones. El Hotel Embassy Suites y el Eurobuilding son los pioneros, mientras que el Hotel Meliá anunció que tendrá programación. También, se han mantenido los locales nocturnos que, convertidos en salas, han diversificado la oferta. El Teatro Bar y Urban Cuplé están a la cabeza.

Por su parte, la actividad de los sitios vinculados al Estado es variable. Las tres salas de Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) han reducido su programación y público. Los precios de las entradas están a la par de las salas privadas y el estado de los espacios es deplorable. La Sala Experimental tiene problemas de aire acondicionado y posee un mobiliario que está deteriorado. De igual manera, la Casa del Artista tiene poca afluencia de público y poca publicidad.

El Gobierno del Distrito Capital, la Alcaldía del Municipio Libertador y FUNDARTE crearon el “Circuito de Teatro de Caracas” que incluye a los espacios de vieja data del centro y oeste de la ciudad como el Teatro Alberto de Paz y Mateos, Teatro Nacional, Teatro Municipal y las tres salas de la Universidad Nacional Experimental de las Artes (UNEARTE), junto a los recuperados Teatro Catia (en el sector homónimo), Teatro Cristo Rey (en el 23 de Enero) y Teatro Principal (frente a la Plaza Bolívar). De todos ellos, el Alberto de Paz y Mateos no ha tenido una programación constante, está muy dañado porque sus áreas se usan como depósito y no posee una adecuada publicidad. Además, el Municipal tiene serios problemas de acústica que deben resolverse.

Por otro lado, el Teatro Luís Peraza, Teatro San Martín y la Sala Rajatabla han tenido programación de sus agrupaciones residentes con algunas externas. En cambio, el Teatro Teresa Carreño fue discontinuo este año.

En el sector de Chacao, el Teatro Municipal de Chacao mantuvo programación teatral y musical dentro de la cual destacó el Festival Internacional de Teatro. De igual forma, la Sala José Ignacio Cabrujas fue un sitio importante para presentaciones, lecturas dramatizadas y otros eventos. Por su parte, el Teatro César Rengifo sigue a la vanguardia en el Municipio Sucre.

Como se ve, el teatro tiene sus espacios.

Pasiones dionisiacas

En el Teatro Nacional, el grupo La Bacante y el Centro Nacional de Teatro presentaron Las bacantes de Eurípides, última coproducción del Proyecto de Teatro para todos los venezolanos 2012, con creación musical, escenografía, iluminación y dirección general de Diana Peñalver.

El dios del vino y del teatro, Dionisos, adquiere forma humana para llegar a la ciudad de Tebas y castigar la insolencia de su rey, Penteo, que niega su origen divino. Dionisos, tomando una forma inofensiva, aparece ante Penteo, y le convence para que, disfrazado de mujer, vaya a observar a las bacantes, mujeres tebanas que habían huido de la ciudad y están poseídas por el dios.

La dirección crea una puesta en escena actual cargada de feminidad porque todos los roles son interpretados por mujeres. La representación ofrece el tono y ritmo justo en cada una de las intervenciones de los personajes y del coro. Asimismo, el montaje evoca la forma escénica originaria apoyada en la dirección de arte de Efrén Rojas y Raquel Ríos. Los colores térreos dominan la imagen de espectáculo.

En las actuaciones, se percibe la habilidad de la directora para trabajar el uso de máscaras en la creación de los personajes principales y la gestualidad que remiten a la forma de representación de la tragedia. Se destacan las interpretaciones de Simona Chirinos como Tiresias y Claudia Nieto como Cadmo porque ambas ofrecen un trabajo de matices y gestos muy acordes con los roles. Son secundadas por la fuerza que exhibe Verónica Arellano como Ágave y la franqueza de Lismar Ramírez como Dionisos. En cambio, Catherine Tadger como Penteo requiere reforzar las intenciones y precisión gestual.

El trabajo actoral más complicado lo conforma la representación del Coro en el que participa todo el elenco junto a otras intérpretes. En su mayoría, el Coro logra la sincronización energética, vocal y corporal que se requiere, aunque puede ajustar la integración de la dicción y la proyección vocal en los momentos iniciales y cuando se ubica de espaldas, además de equilibrar sus intervenciones en segundo plano cuando los otros personajes son el centro de la acción. Pese a esto, la imagen que proyecta el Coro manifiesta la posesión de la que son víctimas las mujeres, tiene un carácter instintivo que se refleja en su corporalidad y mantiene una apropiada intensidad. Resalto el constante movimiento circular que remite al espacio que poseía el coro griego en la puesta en escena clásica.

En conclusión, un trabajo bien realizado que presenta una encomiable visión contemporánea de este clásico y demuestra que los dioses griegos también poseen pasiones humanas. 

Función: 9 de Diciembre de 2012 

Neurosis terapéutica

En el Espacio Plural del Trasnocho Cultural, se presenta Más allá de la terapia, texto del norteamericano Christopher Durang, producción ejecutiva de Andrea Miartus y dirección de Luigi Sciamanna.

Esta comedia pone en escena una crítica ácida acerca de la terapia psicológica y de los terapeutas. Un hombre y una mujer se conocen gracias al anuncio de periódico que él publica y se conectan emocionalmente en sus necesidades y, en especial, en sus problemas psicológicos. Ambos asisten a consulta con dos terapeutas que parecen más locos que sus pacientes porque sufren tantas neurosis como ellos. Todo esto crea una trama humorística que refleja la locura de la sociedad urbana contemporánea y que se resuelve cuando los involucrados se dan cuenta que la solución está en sus manos y no en la terapia.

La dirección se concentra en la actuación como eje principal del montaje. Los espacios donde sucede la acción se resuelven con el uso de la iluminación y de la ambientación compuesta por dos sillas, una mesa y otros elementos que los mismos actores introducen y sacan de escena. Esto último aprovecha la revelación de la teatralidad que, además, se apoya en varias intervenciones que invitan al público a opinar sobre lo que sucede en escena. Por su parte, el vestuario de Ghislaine Latorraca ofrece un estilo a cada personaje y la selección musical apoya cabalmente a cada escena y refuerza su tono, gracias a las composiciones de Bixio, G. Gershwin, Mozart, A. Lloyd Weber y Barry White.

Las actuaciones se muestran equilibradas. Todos los intérpretes se perciben sinceros y manejan apropiadamente las intenciones de sus roles en correspondencia con su voz y corporalidad. Se destacan los trabajos de los protagonistas: Andrea Miartus como Prudencia y Paúl Gámez como Bruce, al que todos llaman Alfredo. Estos son secundados por Sheila Monterola como la Doctora Wallace y Alexander Solórzano como el Doctor Bracamonte. En el mismo nivel, se encuentran los trabajos de Jean Carlos Rodríguez como Bob y Juan Carlos Martínez como Andrés. Sin embargo, todo el elenco abusa en cierto punto de la improvisación para lograr la risa del público. Esto es innecesario si se comprende que el texto mantiene su progresión dramática y logra por sí solo la comedia. El uso de varias referencias a Venezuela y la actualización de otras es algo indispensable, pero muchas de las improvisaciones alargan la escena final, por ejemplo, y esto desdibuja un poco su intención.

En definitiva, un montaje que presenta varios niveles de neurosis en las relaciones humanas y demuestra que su control queda de parte de la persona que las experimenta.

Función: 2 de Diciembre de 2012

Una muestra nacional

La Compañía Nacional de Teatro, ahora convertida en el Centro Nacional de Teatro, organizó la “Muestra de 24 coproducciones de teatro 2012”. En el marco del Proyecto de teatro para todos los venezolanos, esta organización presentó, en las salas capitalinas, una variedad de trabajos que se estrenaron en todas las regiones del país como resultado de una convocatoria realizada para coproducir un espectáculo en cada estado.

Durante la última semana de presentaciones, pude cotejar las propuestas de Barinas, Miranda, Táchira, Vargas, Yaracuy y Zulia. De Barinas, la agrupación A puro teatro presentó Maisanta, el americano. La historia del revolucionario Pedro Pérez Delgado, conocido como Maisanta, fue resumida en este trabajo que logra una apropiada plasticidad en la ambientación, el vestuario y la iluminación. Estos elementos, junto a la música llanera en vivo, sirvieron para reflejar al llano venezolano, aunque las actuaciones lucieron externas.

De Miranda, provino el trabajo Sangre, escenario interior de una mujer. La representación estuvo constituida por monólogos que pretenden valorar la feminidad pero colocan en escena a mujeres perturbadas. La excesiva carga poética de los textos contrastó con el inicio y final, las actuaciones fueron poco convincentes y el vestuario pasado de moda.

Por otro lado, La agrupación Siglo XXI de Vargas trajo un montaje poco logrado de A propósito del tiempo de Carlos Gorostiza, mientras que Salamandra teatro de Táchira consiguió transmitir la esencia de clásico: Profundo de José Ignacio Cabrujas, si bien requiere más ritmo.

Yaracuy y Zulia presentaron Íntimamente Zárraga y Bifronte, respectivamente. Los dos espectáculos lograron crear una serie de sensaciones y emociones en el público. El primero, con la literatura de yaracuyano Rafael Zárraga que se vio reflejada en la ambientación, vestuario, música, coreografía y atinadas actuaciones de los integrantes de la Agrupación Teatral Coordinación. El segundo, con un espectáculo a medio camino entre la danza y el teatro que presentó un interesante juego onírico donde la pasión estuvo por encima de la razón.

La muestra hizo evidente muchas fallas de la anterior administración de la Compañía. Se hace necesario más rigor en los criterios de selección, una mejor supervisión de los montajes y, en especial, la orientación necesaria a los colectivos o individualidades de menor experiencia para que no desluzcan frente a la trayectoria de otros. Este es el reto de la nuevas autoridades del ahora Centro y tengo que desearles buena suerte porque el teatro venezolano será el beneficiado.

Funciones: 21, 22, 23, 24 y 25 de Noviembre de 2012