Un pasado generacional y otro mitológico

Generación: En la sala experimental del Celarg, se presenta una nueva temporada de Lo que Kurt Cobain se llevó de Karin Valecillos con dirección de Jesús Carreño. Esta obra de la agrupación Tumbarrancho teatro tiene como argumento la historia de tres jóvenes que rondan los treinta años y se sienten marcados por todo lo que representó el líder del grupo musical Nirvana, por eso se reúnen cada año a celebrar el día de su muerte para discutir sin en realidad se suicidó o fue asesinado por su esposa. El día en que se sucede la acción dramática es el día en que todo cambiará, en que cada personaje reflexionará de cómo ha llevado su vida y dejará atrás a una generación que soñó maneras cambiar el mundo si bien nunca alcanzó nada. Con una puesta en escena realista que se refleja en la escenografía y el vestuario, la dirección de Carreño logra que la interpretación se mueva en el terreno de lo natural y verdadero para que el público pueda comprender los conflictos que viven los personajes y fije una posición. Los instantes de estatismo buscan darle más peso a las emociones de Ariadna, Ricardo y Cheo, representados por Natalia Paolini, Giovanni García y el mismo Carreño, respectivamente. De ellos, destaca la organicidad y fuerza de García, junto a la sinceridad e hilaridad de Carreño. Paolini consigue el realismo de la propuesta, sin embargo en los momentos de intensidad se observan problemas de respiración y tensión en la voz. El acompañamiento musical de Abogados de Murphy y la sutil iluminación de Alfredo Caldera se acoplan a esta reflexión de una época.
Función: 24 de Octubre de 2008
Mitología: También en el Celarg, pero en la Sala de Teatro 2, vuelve a escena la pieza infantil El popol vuh de Xiomara Moreno Producciones. La temporada será a partir del 1 de Noviembre, aunque ya han tenido varias funciones especiales. Esta obra es una adaptación de Xiomara Moreno sobre el libro que contiene el mito de creación de los indígenas mayas. En él se desarrollan varias historias acerca de lo que tuvieron que pasar los dioses antes que pudieran hacer de maíz a los seres humanos. El elenco se presenta equilibrado en el desempeño actoral con Nelson Lehmann interpretando El Hombre de Maíz, especie de narrador que permite al público adentrarse en cada relato, acompañado por Mayte Parias como la Diosa abuela, Roberto Romero como el Dios Hermano Maestro Mago y Héctor Castro como el Dios Hermano Brujito, tres personajes protagonistas debido a que llevan la acción y serán los encargados de crear a los hombres y mujeres. También participan Raúl Hernández como el Gran Gigante, Gavilán y Murciélago junto a Jesús Vieira encargado de los personajes antagonistas como lo son Gran Guacamayo y el Rey de Xibalba. La uniformidad estética del espectáculo, que atrapa por su colorido al público infantil, se da gracias a la escenografía de Valentina Herz y el vestuario de Raquel Ríos, además de lo tocados y títeres de David Morales. La dirección de Javier Moreno resuelve de manera satisfactoria cada escena y le da fluidez al desarrollo de las historias. Este montaje recibió el Premio Municipal de Teatro 2005 y Mejor producción en los premios del TIN -Teatro Infantil Nacional-, por lo que se constituye en una opción recomendable para niños y niñas.
Función: 24 de Octubre de 2008

El teatro in-visible invade a Caracas (y III)

Concluyó la VII Muestra Internacional de Teatro y Títeres en la Comunidades de Caracas, permitiendo la proyección de un gran número de colectivos teatrales de todo el país y del exterior con la difusión de sus propuestas, que tuvieron como escenarios distintos puntos culturales y salas convencionales ubicadas en las parroquias capitalinas. El Instituto de Investigaciones para el Desarrollo del Arte en Venezuela, con Alberto Ravara en la dirección general, denomina a esta muestra como “la fiesta de los invisibles”, debido a que los participantes nacionales son muchas veces desconocidos por el público en general, pese a que algunos poseen varios años de trayectoria. Por eso, se le da cabida en la programación para que puedan dar a conocer lo que hacen o han hecho a lo largo del tiempo. Un segmento de la actividad teatral que abarca este festival lo constituye el teatro de títeres y marionetas, dentro del cual es necesario resaltar la labor de dos agrupaciones. La primera es Manos a la obra; proveniente de Córdoba, Argentina; con Neum y el libro secreto, escrita e interpretada por Rubén Di Mauro. Este trabajo de títeres resalta por la admirable capacidad de manejo de los muñecos, el amplio registro vocal que posee el interprete para diferenciar a cada personaje y la manera sutil en que lo didáctico se cuela dentro de la historia. La segunda es Charlot Teatro de Muñecos que, desde el Estado Zulia, trajo el montaje de marionetas denominado Villafañe. Con diferentes juegos escénicos, Manuel Parra y Yurnel Silva muestran sus habilidades como marionetistas al manipular varios personajes que muestran la importancia del estudio, la confianza en sí mismo y las consecuencias de la mentira. Si bien es preciso recortar un poco el prólogo y no abusar de la interacción con la audiencia infantil, la aparición de los actores dentro del teatrino para discutir el desarrollo de la historia y la salida de los personajes para desplazarse entre el público demuestran lo bien pensado que está el espectáculo para el disfrute de niños y niñas. Entre otros trabajos que destacan se encuentra el grupo Tempo - Teatro Estable de Misiones Posadas – de Argentina con el montaje de Aeroplanos, escrita por Carlos Gorostiza y dirigida por Luis Andrada. En él, dos viejos amigos recuerdan el pasado y tratan de sobrellevar el presente a pesar de la enfermedad de uno de ellos y el desprecio familiar del otro. Guillermo Fascetto y Bubi Demaio representan con propiedad y naturalidad a los dos amigos que se encuentran sentados en la mayoría del desarrollo de la pieza, demostrando que sólo unos excelentes actores mantienen el interés del público por su actuación y que Andrada asume en la dirección un evidente estilo relista por el sentido del texto. No puedo dejar de nombrar a Expresión mágica, una oportuna obra teatro de calle presentada por Sociedad Urbana de Carabobo, que critica varios aspectos de la civilización actual. El cierre que estuvo a cargo de Río Teatro Caribe con Sueño de Golpe, donde exploran las relaciones entre hombres y mujeres a través del imponente uso de lo que llaman danza aérea. Espero que esta muestra se siga realizando en beneficio de los grupos que participan y del teatro venezolano.
Funciones: 14, 15, 16 y 19 de Octubre de 2008

El teatro in-visible invade a Caracas (II)

Continúa la VII Muestra de Teatro y Títeres en las Comunidades de Caracas. El teatro de calle ha tenido un sitial importante porque su misma particularidad le permite presentarse en espacios no convencionales de las distintas parroquias que abarca la programación. El grupo español Tres Tristes Tigres, que había escenificado un montaje para sala, presentó un sencillo y sincero espectáculo didáctico denominado Cuenta gotas, en el que relatan y representan (ayudados por el público) dos historias sobre la importancia y conservación del agua. César Novalgos y Jorge Mazo captan la atención con su naturalidad, al mismo tiempo que se valen de diferentes elementos de utilería, magia y juego escénico para entretener y transmitir su mensaje. El colectivo artístico Alter Ego realizó una divertida representación usando la técnica del clown, en la que un payaso y su contraparte femenina juegan con diversas escenas propias del circo como los malabares con fuego, domar un león que representa el mismo actor, el lanzamiento de dagas y la lectura de una carta de amor, que se cargan de confusión y risa para agradar a los espectadores. Quizás la interpretación femenina requiere más fuerza en contraste con la impresionante capacidad histriónica del payaso protagonista. El grupo de teatro Guarura llevó a escena, en Contares y decires, varios cuentos que tratan sobre cómo los indígenas de América justifican su contacto con la naturaleza. La propuesta debe ser revisada en su puesta en escena porque la distribución de los actores no permite que se aprecie correctamente lo que se narra, aunque ubican acertadamente los elementos de vestuario y utilería alrededor de un espacio delimitado por una tela, de tal forma que sea evidente la convención teatral, si bien la última historia rompe con lo planteado al principio y no cierra el espectáculo. En los espacios convencionales o salas de teatro, he podido apreciar otras opciones. El grupo de teatro Océano de Cuba representó Extraños en la Noche de Esthers Suarez Duran, donde un joven y un viejo consiguen el sentido de la vida por la relación de solidaridad que se establece entre ellos. Pese a algunas fallas de concentración y dicción, además de una escenografía que debía orientarse más a lo simbólico lograron conectar a la audiencia. La compañía Las 2 Teatro de Argentina traen el unipersonal Estrella negra de Adriana Genta, en el que una actriz emplea el cuerpo como principio de la emoción para narrar la realidad de una esclava negra que cree posible conseguir su libertad, sin embargo nunca podrá librarse de la marca de la esclavitud. Con una puesta en escena que se desarrolla entre lo sutil y lo evidente, se sucede una especie de ritual sustentado por el juego de proximidad y alejamiento del público, el empleo de elementos escénicos simbólicos y la entrega actoral de Mónica Sartori. La dualidad de luz y sombra con el uso de velas y una iluminación sugerente, junto al apoyo sonoro en vivo, me permiten considerar este trabajo como uno de los más relevantes de la muestra. La organización de IIAVE -Instituto de Investigaciones para el desarrollo del Arte en Venezuela- sigue apostando por hacer visible el teatro que no consigue espacios para presentarse.
Funciones: 8 y 13 de Octubre de 2008

El teatro in-visible invade a Caracas (I)

Desde la semana pasada se está realizando la VII Muestra Internacional de Teatro y Títeres en las comunidades de Caracas, organizada por IIAVE -Instituto de Investigaciones para el Desarrollo del Arte en Venezuela-. Esta muestra se ha convertido en una experiencia valiosa para las parroquias de la capital del país debido a que sus habitantes pueden acercarse a diversas perspectivas del arte teatral. Con agrupaciones caraqueñas, del interior del país y una representación internacional, espacios convencionales y no convencionales sirven para la difusión del llamado “teatro invisible” o aquellos colectivos artísticos que no han podido entrar en los circuitos comerciales o salas establecidas. Uno de estos grupos es el Ateneo Casa del Arcoiris que posee 19 años de trabajo continuo y presenta el montaje de teatro de calle denominado Las historias que me contaron con dirección de Janeth Colmenares. Un toldo ubicado en el Boulevard de Sabana Grande fue el lugar donde fragmentos de Don quijote de la mancha, El principito, El flautista de Hamelin, La liebre y la tortuga, y El conejo y el mapurite ofrecieron un logrado espectáculo que mantuvo a la expectativa a los espectadores que se acercaron. Como bien ofrecen en el prólogo, esta obra pretende estimular la lectura de varios clásicos de la literatura y por eso emplean al teatro como medio a través del cual se puede alcanzar. Luego de explicar las razones sobre la existencia e importancia del arte de la representación, cuatro actrices interpretan pedazos de cada historia consiguiendo una continuidad dramática entre ellas. La composición vocal y corporal que realizan las actrices diferencia apropiadamente a cada personaje en una puesta en escena creativa que se vale de un colorido vestuario, variados elementos de utilería y originales máscaras. Desde España, el grupo Tres tristes tigres presenta una versión de La zapatera prodigiosa de Federico García Lorca. Esta pieza me hizo reflexionar sobre las categorías del clasificación del teatro, la actuación y la formación del público. El montaje visto puede ser considerado teatro para niños es su país de origen, pero no en Venezuela. Varias escenas hacen referencia a la violencia, la muerte y otras alcanzan momentos impulsivos, lo que no es propio en las piezas infantiles que se montan aquí. De igual forma, la actuación se presenta muy natural, salvo en algunas caracterizaciones, cuando estamos acostumbrados a algo con más pasión, incluso Lorca como autor dramático no escapa de la pasión que le imprime a sus personajes. Y por último, las variedades lingüísticas del español impide que los niños comprendan el texto; lo que, junto a la impaciencia y poca capacidad de atención de algunos, hace evidente la necesidad de formar al espectador de teatro desde pequeño. Con las destacadas actuaciones de Jorge Mazo y Diana Cristóbal que interpretan varios personajes, acompañados de César Novalgos y Bego Iribas que se ven naturales por la exigencia de sus roles, la sencilla puesta en escena de Javier Pena se complementa con un simple pero funcional dispositivo escenográfico y un vestuario que usa el color para cada rol. Puede que lo invisible del teatro se haga visible gracias a esta muestra.
Funciones: 4 y 5 de Octubre de 2008

Se dice mucho o se dice poco

Decir mucho: En la Sala José Ignacio Cabrujas de la Fundación Cultural Chacao se presentó la Agrupación Teatral Coordinación, proveniente del Estado Yaracuy, con el montaje de Ella imagina, basado en el texto de Juan José Millas y dirigido por Armando Holzer. Esta pieza es un monólogo donde una mujer se regodea viajando por las posibilidades que le permite su mente hasta el punto de obsesionarse con el hombre que la hizo adentrarse en su pensamiento y salta de una idea a otra en busca de él. Pese a la originalidad de muchas de las reflexiones que ella inventa durante todo el tiempo de representación, el texto es reiterativo y pesado hacia la mitad y el final, debido a que el público pierde interés en la búsqueda repetitiva del hombre que la obsesiona y porque se sabe de antemano que, por ser creación de su mente, nunca lo encontrará. La dirección va desde la simpleza de la interpretación, cuando ella cuenta sus obsesiones desde una cama, para luego proponer que cada una de las acciones que imagina se realicen de manera literal y así tratar de sustentar las reiteraciones del texto, lo que se logra hasta cierto punto gracias al creativo dispositivo escenográfico que muestra a cada ambiente producto de la imaginación, aunque podría haber más uniformidad estética y de acabado en los elementos y el vestuario que usa la actriz. Elsy Loyo como Ella posee una extraordinaria capacidad interpretativa con fuerza y manejo de intenciones, si bien debe evitar su necesidad de agradar al público para que participe durante el monólogo. Sigue siendo importante que grupos del interior puedan presentar sus propuestas en las salas caraqueñas.
Función: 21 de Septiembre de 2008
Decir poco: En la sala experimental del Celarg se presenta La fiesta del italiano Spiro Scimone con dirección de Orlando Arocha. Esta obra es una producción independiente de Diana Volpe y Tulio Cavalli, algo resaltante porque este tipo de experiencias no son frecuentes en el ambiente teatral. La pieza presenta a un hombre y una mujer que celebran 30 años de casados, aunque viven un matrimonio desgastado con conflictos banales o situaciones en lo que no se dice tiene mayor peso. Junto a ellos, vive su hijo que desprecia al padre, aunque se parece mucho a él, y trata de ayudar a la madre con los gastos del hogar. El desarrollo del argumento fluye adecuadamente, aunque el final luce abrupto. Se comprende que el momento culminante es la reunión de celebración, pero de ahí al final quedan abiertas muchas suposiciones sobre el futuro de la unión y el destino del hijo. La dirección de Arocha, encargado también de la ambientación escenográfica, crea una puesta en escena hiperrealista, muy acorde con el sentido de la pieza, en la que los desplazamientos escénicos son los necesarios para que se desarrolle la acción en un espacio con elementos y decorados marcadamente realistas (Paredes y pisos ornamentados, nevera, televisor, plancha, etc.), además de orientar el trabajo actoral hacia esta estética. Diana Volpe como La madre, Elio Pietrini como El padre y Albi de Abreu como El hijo logran tres interpretaciones ajustadas con sus personajes al darle mucha naturalidad a la actuación e intensidad cuando se hace necesario. En definitiva, una acertada propuesta independiente.
Función: 26 de Septiembre de 2008

Vacaciones con teatro infantil

Se ha hecho costumbre que durante el período de vacaciones escolares, comprendido desde mediados de julio hasta mediados de septiembre aproximadamente, se estrenen diversos montajes que intentan agradar a los niños que disfrutan de un descanso en sus estudios. Este año no ha sido la excepción, por lo que las opciones abundaron en la recientemente concluida temporada vacacional. Dentro de la variedad de propuestas, voy a comentar en esta oportunidad dos de ellas. La primera es Princesas del dramaturgo mexicano Esteban García, dirigida por Francisco Aparicio y producida por la agrupación Ensamble Teatral. El argumento es muy original cuando una niña, que gusta escuchar de las historias de su tío, aparece en un bosque encantado donde se encuentra con Blancanieves, La Bella Durmiente y Cenicienta, tres princesas desesperadas por conseguir a su príncipe azul. La dramaturgia desarrolla esta historia tratando de desmitificar la imagen que comúnmente se tiene de las protagonistas de los cuentos para niños y de sus enamorados, aunque el montaje no logra a cabalidad su cometido. Lo anterior se debe a que la historia se alarga con canciones que le quitan dinamismo a la trama y los constantes cambios de escenografía con el telón cerrado no permiten alcanzar el ritmo escénico propio para este trabajo, además que existen resoluciones estéticas como una cabeza de dragón deficientemente elaborada que resta calidad al producto. No obstante, el desplazamiento escénico está bien resuelto pese a varias entradas de personajes desde la platea que desvían el foco de atención. En la interpretación, Yennifer Da Silva como la niña Luna se muestra desenfadada, aunque debe evitar subir demasiado el tono de voz; Landys Sleiman y Sheila Beltrán como Blancanieves y Cenicienta, respectivamente, sacan provecho de sus parlamentos y José Luis Llanes como el Príncipe se vale de su condiciones físicas para lograr comicidad. La otra obra a comentar es Belinda lava lindo de María Inés Falconi con dirección de Basilio Álvarez para el grupo Skena. Este montaje destaca por la equilibrada puesta en escena de Álvarez que desplaza correctamente a los actores por todo el espacio escénico, además del espectacular sentido estético propio de este grupo. La escenografía de Franklin Salgado, Jesús Barrios y Carlos Agell decora el escenario con un gran tela hecha de retazos que armoniza con los colores de los demás elementos como tendederos de ropa y grandes pelotas que representan montones de ropa sucia, al igual que lo hace con el fantástico diseño de vestuario de Juan Carlos Padrino que juega con diversas texturas y colorido para cada personaje. El único elemento discordante es un traje de caballo, al parecer de otra obra, que rompe con la armonía. Resaltan en las actuaciones, Anaís Alvarado con buena energía y expresividad corporal como Belinda; Armando Álvarez por la magnífica caracterización en voz y cuerpo de Fina Nariz y José Miguel Dao porque saca provecho de la hilaridad de Poco Seso. Lo criticable es la historia debido a que es muy simple y parece destinada a niños muy pequeños. Son dos obras con aciertos y desaciertos, que atraparon el interés de varios padres porque son ellos quienes deciden lo que ven sus hijos.
Funciones: 9 y 10 de Agosto de 2008

Situaciones fallidas en un bar del país

El Grupo Rajatabla continúa con la Primera muestra de dramaturgia nacional en homenaje a Gilberto Pinto. Ahora presentan en su sala La Jaula Big Shop, escrita por Héctor Castro y dirigida por José Sánchez. El título alude a la historia de un prostíbulo que se encuentra en un pueblo venezolano, su dueño es un español radicado en el país y en donde trabajan varias prostitutas que viven los típicos conflictos de amor y decepción por la vida que han llevado. En este sitio coinciden un doctor, un director de teatro, un mesonero con aires de chulo, otro muy amanerado, un cubano, el comisario de la comunidad y una viuda que desea realizar el velatorio de su esposo en el lugar. De las cuatro piezas hasta ahora estrenadas para la muestra, ésta es la más débil porque desde el punto de vista dramatúrgico no resuelve los planteamientos que hace y posee una estructura muy simple. En ella, se presentan varias situaciones desligadas unas de otras, ya que nunca se comprende si la historia principal se refiere a la vidas de las prostitutas del local, la necesidad de un director frustrado que quiere llevar a escena una obra sobre la llegada de Colón a América, el acuerdo económico entre el dueño del local y un cubano estafador que supuestamente escapa de su esposa o si todo se refiere al interés del comisario del pueblo por cerrar en definitiva el lugar. Todas las tramas se diluyen sin concluir y se va pasando de una escena a otra sin justificación, ni conocimiento del significado de progresión dramática, además que el final luce inverosímil y de absoluta facilidad cuando se pretende hacer creer que un delincuente de factura internacional pueda capturarse en un bar de esta categoría. Con la falta de fortaleza del argumento, la dirección poco puede hacer para darle sentido al montaje y todo se convierte es una especie de performance o propuesta teatral improvisada. La puesta en escena trata de manera infructuosa de resolver las distintas situaciones desligadas sin lograr algo definido en cuanto al desplazamiento escénico, además que al incluir a parte del público como clientes del bar, no ubica el desarrollo de las acciones en el lugar adecuado para que todos puedan observar lo que está sucediendo a cada momento. A pesar que lo bien delineados que están los personajes que interpretan Flor Colmenares, Yuhary Castro, Elvis Chaveinte, Ignacio Marchena y Vicente Peña, dentro de un elenco de quince personas, éstos no pueden esconder las debilidades del texto y muchos de los otros se dedican a improvisar reforzando el carácter performático que asume la dirección. Solo resalta la ambientación de la sala, diseñada por el mismo director, para reflejar al bar desde la entrada hasta el espacio escénico, apoyada por los sugerentes telones hechos por Freddy Buitriago. De igual forma, destaca la musicalización de Eduardo Bolívar porque emplea varias referencias propias del espíritu de los locales nocturnos de esta índole, además del acertado diseño de vestuario de Rufino Dorta que permite diferenciar a cada personaje en su tipología. Es preciso que Rajatabla, como agrupación de renombre, escoja con mayor responsabilidad la piezas que desea montar en beneficio de los espectadores que asisten a sus obras.
Función: 11 de Septiembre de 2008

Felices por pocos días

Hace algunas semanas concluyó la temporada de Los días felices de Samuel Beckett, llevada a escena por LKS Producciones y dirigida por Humberto Ortiz. Presentada en el Espacio Plural del Trasnocho Cultural, la obra continúa con la labor de apertura que este lugar le ha dado a propuestas distintas de aquellas que se presentan en su sala principal, con textos más profundos y actores desligados de la televisión. En el primer acto de esta pieza, una mujer llamada Winnie se encuentra inmovilizada en la parte inferior de su cuerpo y desarrolla todo un palabrerío que recae sobre su esposo Willy, a quien le reclama constantemente mientras manipula sistemáticamente varios objetos con el fin de llenar su vacío y buscar la felicidad. Para el segundo acto, solo se observa que la cabeza Winnie está libre, Willy se muestra menos sumiso del yugo de su esposa y desea liberarse completamente pero aun no puede, mientras ella continúa en su afán de ser feliz. La dirección de Ortiz, como muy bien aclara en el programa de mano, buscó decodificar el texto y las acotaciones con que el autor va delineando a los personajes. Esto lo logra de manera excepcional porque la interpretación de Haydée Faverola como Winnie permite presenciar como se construye un personaje a partir de lo que dice, cómo divide las intenciones en cada una de las frases que expresa para comprender lo que el autor contiene en lo que escribió. Debajo de la felicidad que Winnie pregona, se encuentra una profunda decepción por la vida que ha llevado y que trata de esconder detrás de las acciones que realiza. Por eso, cuando ya no puede moverse, trata de justificarse pero no convence y la voz, matiz e intensidad de la actuación de Faverola son muy pertinentes. El trabajo actoral para Willy es más complicado porque a través de interjecciones, gestos y algunos textos sueltos que reflejan las incomunicación entre los esposos es que se compone el personaje, no obstante Marco Villarubia asume este reto y lo desempeña admirablemente. Es preciso destacar que el montaje alcanza armonía estética debido al diseño de escenografía, vestuario e iluminación de Fernando Calzadilla que le da una acertada ambientación contemporánea a la obra en la que destaca el uso de figuras geométricas para el dispositivo escénico con un trapecio para el gran mesón que inmoviliza a Winnie y un gran triángulo decorado con varillas sonoras que esconden y encierran a Willy. Por otro lado, es importante que se acondicione mejor esta sala, debido a que los espectadores que se sientan después de la tercera fila no pueden apreciar cabalmente lo que sucede en primer plano, como sucedió con los movimientos de Willy en el primer acto. Se entiende el carácter experimental y multifuncional, como se ha visto en otras oportunidades cuando ubican al público rodeando el espacio escénico, sin embargo el uso de una pequeña gradería o una distribución que no obstaculice la visión beneficia a los espectadores que cancelan el mismo precio de la entrada, así se sienten de primeros o de últimos. A lo largo del año, Beckett ha interesado a varios grupos de teatro del país, lo que hace pensar que su teatro todavía tiene vigencia y que sus planteamientos sigue diciendo cosas al público en la actualidad.
Función: 22 de Agosto de 2008

Un festival para tres dramaturgas (y III)

La quinta edición del Festival Teatral de Autor concluyó con dos semanas más de representaciones de obras escritas por tres dramaturgas latinoamericanas. Este festival tiene carácter competitivo, así que con la votación de los miembros de las agrupaciones participantes, de la crítica y del público se seleccionaron ganadores en diversas categorías. La categorías de mayor importancia se decidieron con los votos de los integrantes de los grupos para comprobar que lo mejor se dejó para el final, debido a que el montaje de Para llevarle a Rosita de Griselda Gambaro realizado por Cacatúas cooperativa teatral de Argentina, que se presentó el último día, fue reconocido como mejor producción, dirección, vestuario y actuación femenina para las tres actrices del mismo. Esto demuestra que la experiencia se impone por encima del teatro aficionado y que los colectivos de jóvenes atraídos por las artes escénicas deben formarse con rigurosidad y tener mayor grado de compromiso a la hora de interesarse en esta difícil área. En concordancia con esta premiación, el premio de la crítica (en el que participé por ver algunas de las propuestas realizadas) recayó también en este montaje y se entregó una mención especial a Galatsia de México que montó El rastro de Elena Garro. Esta obra sorprendió por lo contundente de la puesta en escena, que despojada de cualquier elemento escenográfico, se centró en la esencia de los personajes y su interpretación, logrando capturar el espíritu de la pieza y de la autora. Como mejor grupo nacional se seleccionó a Horus Teatro de Caracas, que asumió el reto de presentar La malasangre de Gambaro, pieza complicada que consiguieron ejecutar cabalmente, a pesar de algunos detalles. Asimismo, hubo una mención para Mampara Teatro de Maracaibo con El inevitable destino de la Rosa de la noche de Mariela Romero, quienes le dieron un toque regionalista a la obra que fue reconocida en votos con el mejor actor, actor de reparto, escenografía y música. Por otro lado, es necesario destacar a Teatro el Globo de México que trajo una lectura diferente de El árbol de Garro (otra agrupación también había la presentado esta pieza), con dos actuaciones que delinearon bien a los personajes, aunque debieron dar mayor uniformidad estética al dispositivo escenográfico y controlar mejor la sutileza con que la iluminación va desapareciendo para crear una atmósfera sombría sin sacrificar los rostros de las actrices. Como comentario general, es importante que muchos de los participantes dejen de ser considerados “grupos de festival” y empiecen a presentarse en otras salas en las que puedan cotejar su trabajo con otro público, además de alcanzar un mejor nivel que les permita estar a la par de los que fueron reconocidos como mejores en el festival. Con esto ganarán la experiencia que requieren si en realidad desean continuar en el entorno teatral. Este festival, organizado por Pathmon producciones con dirección general de Maigualida Gamero, promete regresar el año que viene con la temática de nueva dramaturgia iberoamericana, por lo que se aceptará la participación de grupos que lleven a escena obras de ocho autores de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, España, México, Perú y Venezuela.
Funciones: 23, 24, 27, 29 y 30 de Agosto de 2008

Un festival para tres dramaturgas (II)

Prosigue la quinta edición del Festea - Festival Teatral de Autor - en el Teatro San Martín de Caracas. En su segunda semana, varias agrupaciones venezolanas continuaron en su labor de llevar a escena piezas de tres dramaturgas latinoamericanas: Elena Garro, Griselda Gambaro y Mariela Romero. El grupo Centro Escénico realizó un espectáculo denominado Elucubraciones femeninas en mentes masculinas que incluía una pieza de cada una de las autoras con dirección de Nino Villezuá. La primera Viaje a Bahía blanca de Gambaro se mostró muy atinada en todos los aspectos, logrando su propósito de crítica a la burguesía gracias a la extraordinaria interpretación de Dayana López como una mujer de clase alta que desea contar una historia banal, pero no puede porque se ve constantemente rodeada de moscas que la perturban en su relato. Como segunda pieza, una parte de El juego de Romero fue actuada por hombres asumiendo los personajes originalmente femeninos del texto, aunque ésta se observó muy floja, sin compenetración actoral y sin el ritmo apropiado. Por último, una versión de El rastro de Garro capturó la atmósfera propia de esta autora, sin embargo el desempeño de Rafael Callejas como Adrián Barajas, hombre caracterizado por el machismo, requería de mayor fuerza. En definitiva, una propuesta arriesgada que abarcó mucho con algunos altibajos. Sobretablas de Venezuela presentó El inevitable destino de la rosa de la noche de Romero, dirigida por Jennifer Morales. En este montaje, los dos personajes concebidos como indigentes se convierten en rockeros adoradores de Satán, que aceptan dentro de su relación de solidaridad a Rosa, una prostituta que trata de cambiarles la vida sin éxito. Una puesta en escena precisa se enturbia con la constante proyección de imágenes diabólicas y un actor representando las imagen de Satán, debido a que recargan la idea. David Fernández y José Alberto Blanco alcanzan buenos momentos, si bien deben matizar mejor lo que dicen, al contrario de Paola Baroferre que le da mayor propiedad a Rosa, perdiéndola casi al final. Todo funcionaría mejor si disminuyen el evidente sentido homoerótico que le dieron a la obra, la cantidad de proyecciones y eliminan una desacertada españolización del ritual de posesión de uno de los personajes. Con buena energía y disposición, Epidauro Teatro inició sus actividades al montar Los siameses de Gambaro. En ésta, dos hermanos mantienen una relación de dominación – sumisión que los hace depender uno del otro hasta el punto que podrían considerarse siameses en un sentido metafórico. Jennifer Morales matiza bien en su caracterización, a pesar de que debe cuidar la dicción y evitar la improvisación. Alexander Ramos puede tener mayor veracidad sin alzar su tono de voz. La presencia de un personaje como la justicia, acompañado de otros justicieros, requieren de mayor firmeza corporal sin amanerar la forma de hablar. La dirección de Gleison Medina pretende reflejar con una estética expresionista la conexión de los personajes pero se queda en lo decorativo tanto en la escenografía, el vestuario y el maquillaje, lo que se muestra totalmente desligado del texto. Es el comienzo de una agrupación, como otras consiguen espacio en este festival.
Funciones: 15, 16 y 17 de Agosto de 2008